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24 de octubre 2008 - 00:00

No tendrá Policía, pero tendrá Armada

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Este es el proyecto del diseñador de barcos Germán Frers para la goleta escuela que construye una fundación para el Gobierno de Mauricio Macri.
En medio de la disputa por salarios con los docentes el gobierno de Mauricio Macri encabezó la semana pasada la ceremonia de construcción de la goleta escuela Santa María de los Buenos Ayres. La iniciativa, apadrinada por la Armada Argentina, se enmarca en los proyectos que se impulsan en jurisdicción del Gobierno metropolitano para la celebración del Bicentenario de la Nación en 2010. El navío está inspirado en buques escuela de países con tradición marítima. Está pensado para acercar el ambiente de la navegación a jóvenes que estén transitando la etapa de formación primaria, secundaria, universitaria hasta curso de posgrado, también estará adaptado para personas con capacidad motriz diferenciada y para quienes estén en proceso de recuperación de adicciones.

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El acto de colocación de la primera cuaderna (el equivalente al primer ladrillo), estructura que da forma a la nave, tuvo lugar en instalaciones del astillero Tandanor y lo presidió la vicejefa de Gobierno, Gabriela Michetti. Estuvieron legisladores de la Ciudad, entre ellos Martín Borrelli, Marcelo Godoy, Alvaro González, Jorge San Martino (MC) y Carlos Araujo, quienes apoyaron el proyecto. También asistieron el jefe naval Jorge Godoy y el presidente de Tandanor, Juan Básola.

La fundación civil sin fines de lucro escuela goleta del Bicentenario, integrada por 21 miembros y presidida por el contraalmirante retirado Diego Leivas, es la armadora del buque escuela y gestionó cada una de las donaciones que permitieron iniciar la obra. Los planos fueron donados por Germán Frers, referente en diseño náutico y miembro de la fundación.

Se propone realizar navegaciones cortas por el litoral marítimo aprovechando la plataforma de aprendizaje de un barco, tiene capacidad de albergar hasta 35 alumnos.

La construye una extraña sigla: el Complejo Industrial Naval Argentino (CINAR), acrónimo que resulta de la fusión de dos instalaciones, el astillero Domecq García, gerenciado por la Armada y el estatizado Tandanor. Será el primer navío construido en Tandanor, este taller desde su creación nunca desarrolló buques a partir de los planos, sólo se ocupó de reparaciones generales. El gobierno nacional no quería que la goleta escuela fuese una herramienta de imagen y reclutamiento destinada a la formación de marinos. Temerosa de que tras el proyecto la Armada ganara espacio político en el distrito de Macri, se encargó de desalentar la participación de los marinos. Mezquindades de la política como si el Bicentenario estuviese segmentado en distritos electorales. Por eso en la ley que sancionó la Legislatura porteña de apoyo a la creación de la goleta Santa María del Buen Ayre se colocó un párrafo ad hoc: «Debe entenderse claramente que el objetivo central de esta escuela goleta no pasa por formar futuros marinos, sino transmitirles a jóvenes argentinos de ambos sexos, en definitiva todo nuestro pueblo, valores trascendentes que los preparen adecuadamente para su vida en la sociedad contribuyendo desde muy diferentes roles al engrandecimiento de la Nación». Frers, al término de la ceremonia, reseñó la historia del proceso de diseño y resaltó que se utilizaron conceptos y materiales para potenciar la performance náutica de la embarcación y a la vez que pueda ser tripulada por personas de capacidades motrices diferenciadas. Otros miembros benefactores de la fundación que pidieron anonimato, donaron importantes cantidades de chapa naval para garantizar el progreso de la construcción.

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