La Cancillería argentina instó ayer al gobierno uruguayo a detener el emprendimiento pastero de la empresa Botnia, en Fray Bentos, al transmitirle «su más fuerte inquietud» por el derrame de productos químicos de alta toxicidad, que el martes afectó a nueve obreros de la compañía y ayer obligó a otros tres a recibir atención médica de urgencia.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Estamos ante un grave episodio, que involucra a un emprendimiento ilícito, auto-rizado y desarrollado sobre un recurso fluvial compartido en violación de un tratado bilateral, el Estatuto de 1975, que constituye el objeto principal de la controversia entre ambos países ante la Corte Internacional de Justicia», dice la nota que el ministerio que conduce Jorge Taiana envió al embajador uruguayo en Buenos Aires, Francisco Bustillo.
La Cancillería, además, instruyó a la embajada argentina en los Países Bajos a hacer entrega de la nota a las autoridades de la Corte Internacional de Justicia de La Haya para que el episodio sea incluido en la causa.
La decisión fue adoptada tras la denuncia radicada en un juzgado de Entre Ríos por tres habitantes de la ciudad de Gualeguaychú, punta de lanza de la lucha contra la instalación de Botnia, que aseguran haber sufrido problemas de salud originados en la nube tóxica que este martes derivó en la internación de nueve obreros de la compañía finesa.
«Nuestro país, en consecuencia, ha instado una vez más a las autoridades uruguayas a detener el proyecto Orion (Botnia), en el marco de la necesidad de evitar un agravamiento de las fuertes tensiones ya existentes entre ambos países», afirma la nota entregada ayer al embajador Bustillo.
En tanto, el gobierno de Tabaré Vázquez buscó ayer poner la pelota en la cancha argentina al acusar al gobierno de Néstor Kirchner diciendo que «no está actuando acorde con sus compromisos asumidos internacionalmente en la lucha contra el terrorismo». Lo hizo a través del semanario uruguayo, «Búsqueda», en relación con los rumores sobre presuntos atentados que los ambientalistas de Gualeguaychú estarían organizando para atacar el perímetro de Botnia una vez que ésta comience a funcionar, algo que presuntamente ocurrirá hacia fines de setiembre.
En esta línea, el canciller uruguayo, Reinaldo Gargano, expresó la preocupación de su gobierno y estimó que las declaraciones de los activistas son «de carácter delictivo en el sentido de que se está comentando la posibilidad de llevar adelante actos de naturaleza terrorista».
Posibilidad
Jorge Fritzler, histórico dirigente de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú, se refirió a esas amenazas y dijo que son «comentarios que andan por todos lados, y que hay muchos grupos de uruguayos y argentinos que plan-tean la posibilidad de ataques».
De todas formas, Fritzler aseveró que la Asamblea «es pacífica, repudia la violencia y no apoya actos de este tipo».
En ese marco, Botnia intentó esta semana continuar con las pruebas de funcionamiento, pero ayer una asamblea del sindicato de obreros decidió paralizar las actividades por 48 horas hasta que la empresa y las autoridades garanticen las condiciones laborales.
La investigación preliminar de la inspección de trabajo del gobierno uruguayo indica que hubo una incorrecta manipulación de «sulfuro de sodio» para la preparación del denominado «licor blanco». En principio, se comprobó que no se tuvo en cuenta la volatilidad del producto y no se trabajó herméticamente el manejo del producto.
Dejá tu comentario