4 de diciembre 2007 - 00:00

Obispo contra Kirchner por pecado de la usura

Héctor Aguer
Héctor Aguer
Primero fue el INDEC celestial de Jorge Bergoglio alertando a obispos de todo el mundo en Brasil sobre los índices de pobreza en la Argentina. Y ayer, el arzobispo de La Plata, Héctor Aguer, terminó de revelar la idea que la Iglesia Católica argentina tiene sobre la economía de la era kirchnerista al advertir que tras la renegociación de la deuda ante los acreedores privados «más allá de un alivio transitorio, el problema de la deuda pública subsiste intacto, porque se ha asumido la política del endeudamiento perpetuo según la lógica de la usura».

Con un Congreso nacional amordazado, jefes sindicales que aparecen en las páginas policiales y empresarios desorientados en cuanto al rumbo de la economía, la crítica de Aguer -difundida ayer pero realizada el 20 de noviembre pasado- hace tambalear aún más al ya frágil pacto social de Cristina de Kirchner.

A mediados de 2005, Néstor Kirchner y su entonces ministro de Economía, Roberto Lavagna, lograron renegociar la deuda pública con acreedores privados asegurando que la quita alcanzaría 70% de los 88.000 millones de dólares en default. Pero ahora que Bergoglio, jefe del Episcopado,amaga con un acercamientocon la presidente electa,Aguer hizo difundir a través de la agencia católica de noticias AICA un discurso suyo ante el Consejo Pontificio de Justicia y Paz en el Vaticano donde critica duramente las negociaciones emprendidas por Kirchner para reducir la deuda.

Aguer pertenece al ala más conservadora de la Iglesia argentina y es uno de los competidores directos de Bergoglio por el control de la curia local. Por eso ayer en el Episcopado muchos sospecharon del momento en el que se difundieron las críticas del arzobispo platense al gobierno, ya que Bergoglio se encuentra ultimando los detalles de un pedido de audiencia con la primera dama para después del 10 de diciembre.

  • Obstáculo

  • Lo cierto es que Aguer advirtió que la deuda externa argentina «continúa siendo un obstáculo principal en el camino hacia un desarrollo sostenido. El gobierno que está concluyendo su mandato está reiterando procedimientos financieros de los gobiernos anteriores».

    El arzobispo aseguró ante el Vaticano, destino del que ayer llegó al país Bergoglio, que «a pesar de ciertas apariencias», la deuda pública «continúa siendo un obstáculo principal en el camino hacia un desarrollo sostenido que asegure la prosperidad de la población y la justicia en la distribución de la renta nacional».

    Aguer explicó que «se mantiene un alto stock de deuda que resulta rigurosamente impagable; el país no puede atender siquiera el pago total de los intereses devengados, los cuales siguen el mecanismo de tasas crecientes y variables. Estas obligaciones pesan sobre el gasto público e imponen la necesidad de mayores presiones fiscales».

    El prelado caracterizó esta situación como «un círculo viciosoen el que la carga permanentede la deuda pasa a ser un rubro estructural del gasto público del Estado», y la calificó como «un caso específico de usura». Sobre el final de su intervención, el arzobispo Aguer advirtió que el Catecismo de la Iglesia Católica presenta la usura como «un pecado contra el quinto mandamiento de la ley de Dios: no matarás». Y consideró «de máximo interés» que se retome el estudio de la deuda «desde la perspectiva de la teología de la usura, un tema clásico de la tradición católica», porque, según estimó, «desde esta perspectiva podrían ofrecerse sugerencias para una reforma del sistema financiero internacional, para que sirva realmente al desarrollo de los pueblos».

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar