11 de mayo 2001 - 00:00

Otro festejo del cavallismo

Otro sector bullicioso del cavallismo se reunió anoche en un buque anclado en Puerto Madero, en la Capital Federal, para festejar, otra vez, los cuatro años de su fundación (hace dos semanas, otro grupo hizo lo mismo) y, de paso, ajustar opiniones de cara a la reunión de la convención nacional de mañana, donde será ungido presidente del partido Armando Caro Figueroa. Un gambito imaginado por Cavallo, que renunció a esa función partidaria, sin dejar del todo las riendas en un año electoral.

No estuvieron ausentes en el festejo, organizado por el sector anti-Fernández Valoni de Acción por la República responsable del anterior encuentro, los comentarios de otra comida en el mismo barrio porteño. Fue el miércoles por la noche el encuentro de cavallistas y duhaldistas, dispuestos a un acuerdo electoral para el 14 de octubre, que pasó a un cuarto intermedio para dentro de diez días. De ambos lados llegaron con similares instrucciones: buscar y lograr ese acuerdo. Aunque las posturas en cuanto a ofrecimientos y exigencias fueran distintas en este primer round negociador.

De entrada, todos hicieron fe de su vocación aliancista, coincidiendo en que era tiempo de concretarla, ya que venían conversando de ella Eduardo Duhalde y Domingo Cavallo desde hacía ya tiempo. «Más aún después del rechazo público que hizo de nosotros la Alianza oficialista», se justificó ayer uno de los jefes cavallistas asistentes, aludiendo a lo manifestado por Raúl Alfonsín. Consultado ayer el ministro de Economía, se limitó a respaldar lo actuado, afirmando: «En caso de un atascamiento -mientras reía y tomaba distancia-, me ocuparé de tirarles un salvavidas».

Los operadores de Cavallo, apenas se sentaron a la mesa reservada en Puerto Madero, en el restorán Piperno -la comida fue a la carta, y cada uno pidió lo que quiso-, se descolgaron con el pedido de 5 lugares en la lista de candidatos a diputados nacionales, además de la hija de Adolfo Sturzenegger acompañando a Eduardo Duhalde en la propuesta para dos bancas del Senado. La contrapropuesta de los hombres de Carlos Ruckauf y Duhalde les resultó un balde de agua fría: que, en todo caso, Acción por la República fuera con sus propias listas de diputados nacionales, enarbolando a Duhalde-Mabel Müller como tractor de arrastre. Entre otras cosas, para contarse las costillas y ver con cuánto cuentan. Sonrisas de compromiso dejaron sentado que nada de lo manifestado era definitivo. Después de todo, fueron las primeras fintas de un match que continuará recién dentro de diez días.

Mesa redonda

Guillermo Francos, Gastón Pérez Izquierdo, Anibal Assef y el teniente coronel (R) de artillería Néstor Cruces fueron los encargados de operar los cañones cavallistas; en tanto que Raúl Othacehé, Julio Alak, Baldomero Alvarez de Olivera y José Pampuro tuvieron a su cargo defender los porotos de la dupla Ruckauf-Duhalde. Una mesa redonda evitó las preeminentes cabeceras, al tiempo que permitió el semblanteo de cada uno de ellos, tal como si fuera una partida de truco, juego de pícaros y mentirosos si los hay.

Para Cavallo, se trata de conformar un bloque de diputados propio, capaz de ampliar la base de sustentación legislativa de Acción por la República, apuntando a concretar su proyecto presidencial para 2003, que lo puede llevar a enfrentar a su aliado de hoy, Ruckauf. El objetivo es ganar esa confrontación o, en su defecto, convertirse en el árbitro de una eventual segunda vuelta. Ruckauf y Duhalde, por su parte, también quieren ganar, con la suficiente holgura, como para continuar sosteniendo la campaña de 2003 de ambos, candidatos uno a presidente, y el otro -por ahora-, a gobernador.

Pero, además, la embajada cavallista avanzó sobre las listas provinciales. Después de todo, necesita ofrecer alguna zanahoria a la exangüe dirigencia que los sigue acompañando. El reclamo se centró en algunas secciones electorales, que son las que nutren la Legislatura platense de diputados y senadores, y donde Ruckauf ha jugado en minoría desde diciembre del '99. Particularmente centrado en la Quinta Sección, donde pueden exhibir alguna estructura en Mar del Plata y en Tandil, donde el intendente
Julio Zanatelli fue electo con la sigla cavallista. Francos se mostró firme en el reclamo por la candidatura de Alejandra Sturzenegger, a su juicio, el mejor hilván para concretar la imagen del acuerdo.

Fue aquí donde
Othacehé -ministro de Gobierno de Ruckauf-contraatacó y habló de que Acción por la República llevara sus propias listas de candidatos con Duhalde a la cabeza. Y agregó, junto con Pampuro, que el acuerdo debía incluir los alrededor de 60 municipios en manos peronistas, llevando las mismas listas de candidatos a concejales del PJ, para apuntalar la acción comunal de los intendentes. La gente del PJ bonaerense tiene aún el recuerdo fresco de lo ocurrido en el '89, cuando el menemista César Arias promovió al partido de los jubilados, cercenando votos que, aunque no alcanzaron en muchos casos para consagrar bancas, se le restaron a la suma de las propias.

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