9 de agosto 2015 - 00:24

Perlitas: $ 1.500 en un sobre, anteojos de Carrió y Pinedo, fiscal

Perlitas: $ 1.500 en un sobre, anteojos de Carrió y Pinedo, fiscal
Elisa Carrió apareció en el lugar de votación con grandes anteojos con un 6 y un 0 dibujado en cada lente. El motivo de ese "60" no fue explicado por la precandidata de Cambiemos, quien se limitó a decir: "Soy una atracción turística nacional".

En Avellaneda, tres votantes no quisieron entrar y esperaron bajo la lluvia afuera del colegio. ¿Romanticismo, protesta? No: advirtieron que el primero que entrara sería erigido como autoridad de mesa porque aún no había llegado el encargado de tal función.

Cuarto súper oscuro: la denominación metafórica de las aulas en días electorales se tornó literal. Tal es así que en zonas de la provincia de Buenos Aires se cortó la luz y en algunas aulas sin ventanas los votantes deben buscar las boletas con la escasa iluminación de los celulares.

Una de las escuelas sin electricidad es la que vota el precandidato a gobernador de Buenos Aires Felpe Solá. En General Rodríguez, el dirigente de Unidos por una Nueva Argentina emitirá el sufragio a oscuras.

¿Humildad o falta de fiscales? El diputado y jefe del bloque del PRO en la Cámara Baja, Federico Pinedo, subió en su cuenta de Twitter una foto en donde dice: "Tranquila mi mesa". Se lo ve como fiscal, sentado frente a un pupitre donde están apoyadas las planillas de control, con los anteojos y una lapicera en la mano.

Mauricio Macri sigue subiendo la apuesta con las facturas que lleva a las autoridades de mesa y fiscales en cada elección. En la primera vuelta de los comicios para jefe de Gobierno llevó apenas una y las medialunas fueron objeto de disputa, ya que no alcanzaban para todos. En el balotaje llevó dos y ahora amplió a 36 unidades. "Parece que tampoco alcanzan", dijo tras votar.

En tanto, un insólito hecho ocurrió en la localidad de Ranchos, cuando un hombre de 70 años se quedó esperando que cierre el escrutinio para reclamarles a los fiscales y al presidente de la mesa el contenido de su sobre. ¿El motivo? Es que el sujeto confundió y en el sobre colocó 1.500 pesos en efectivo que había sacado de un cajero automático y quería recuperarlo.

Obviamente, el sufragio del septuagenario fue impugnado, aunque claro, el voto tenía un "valor" importante.

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