Pero las maniobras militares se hacen con EEUU y Canadá

Política

La Armada Argentina se adiestra en operaciones de seguridad marítima junto a los Estados Unidos y Canadá. El portaaviones nuclear George Washington y una flotilla de destructores misilísticos de la marina norteamericana y canadiense simularon esta semana un ejercicio de protección (ayuda humanitaria) a pobladores de una nación imaginaria sometida a ataques terroristas. Las prácticas se realizaron en alta mar cerca de Florida, según confirmó este diario ante autoridades de la marina estadounidense.

Asistió como oficial de Estado Mayor el teniente de navío Carlos Recio de la Armada Argentina, quien está destinado en el Grupo de Destructores 40 (DESRON 40, acrónimo inglés de Destroyer Squadron), que son los escoltas del portaaviones George Washington.

Estas maniobras son parte de una planificación que sirve al entrenamiento e interoperabilidad entre armadas del continente y son preliminares del habitual Unitas que año a año reúne a todas las marinas de la región. El navío nuclear tiene previsto pasar frente a costas argentinas -en aguas internacionales- entre fines de abril y principios de mayo, y prestará su cubierta de vuelo para la práctica de aterrizajes y despegues de los aviones Super Etendard (sólo sería un aparato) y también de exploradores antisubmarinos Tracker S2-T.

El Departamento de Estado norteamericano como la Unión Europea les dieron a los insurgentes de las FARC el estatus de organización terrorista. De allí que las maniobras navales entre Estados Unidos, Canadá y la Argentina para preservar la seguridad marítima en las que se simula la ayuda humanitaria a una población asolada por terroristas remiten a escenarios reales que hoy podrían reflejarse en la disputa surgida entre Ecuador y Colombia. Claro, siempre dirán los voceros oficiales que la simulación es una situación imaginaria que para nada se sigue en la realidad.

La coincidencia del juego de rescate y protección naval ante la amenaza terrorista con la escalada protagonizada por Hugo Chávez en el entredicho entre Ecuador y Colombia parece desmentirlo. Ayer las crónicas de diarios ecuatorianos y colombianos reflejaban la duda de los habitantes en zonas fronterizas de permanecer o salir del foco de tensión. También contestó preguntas en el Pentágono el secretario de Defensa, Robert Gates, asistido por el almirante Michael Mullen, jefe del estado mayor conjunto.

  • Apoyo

    No sea que el chavismo y sus simpatizantes vinculen el desplazamiento del grupo de ataque del portaaviones George Washington -en ejercicios conjuntos- con intenciones de guerra. Gates fue terminante: «Nosotros apoyamos al presidente Uribe en los esfuerzos de luchar contra los terroristas de las FARC, en mi visión personal creo que hay una relativamente pequeña posibilidad de enfrentamientos militares (entre Ecuador Colombia y Venezuela), y mi impresión es que Colombia puede defenderse por sí misma».

    El teniente Recio es uno de los planificadores del Escuadrón de Destructores de las denominadas Operaciones Marítimas de Interdicción (OMI), que son la piedra angular del control de las naciones sobre sus aguas territoriales y disuasión de actividades ilegales.

  • Encuadre

    Estas operaciones encuadran en la Nueva Estrategia Marítima que lanzó la marina de los Estados Unidos y que difundió en el último encuentro de jefes navales de la región que se llevó a cabo en febrero pasado en Mayport, Florida. Asignado a un programa de intercambio anual con su pares estadounidenses, Recio estuvo a bordo del portaaviones nuclear durante las ejercitaciones.

    Asesoró al comandante del grupo naval, contralmirante Phill Cullom, y a los comandantes de los destructores acerca de la implementación de las OMI en aguas costa afuera de la Florida.
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