Pese a que ayer en Diputados la oposición le negó la solicitud en dos oportunidades, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, insistió en hacer pública la declaración del ex embajador Eduardo Sadous en el Congreso sobre los negocios con Venezuela se sabrá que "nunca se dijo absolutamente nada" sobre supuestos pago de coimas para exportar a Venezuela.
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"Nunca se dijo absolutamente nada. Cuando se de a publicidad van a darse cuenta que no existen expresiones de esas características, lo que van a encontrar ahí es el 10 por ciento de lo que se dijo en la causa", dijo Fernández en declaraciones radiales.
Sobre el contenido de la declaración de Sadous en el Congreso, el jefe de Gabinete dijo que los legisladores de la oposición "para pasarle información a periodistas de una reunión secreta no tuvieron empacho".
El funcionario volvió a defender el accionar del Gobierno en sus relaciones comerciales con Venezuela y aclaró que "el gobierno, cuando participa de acciones de estas características, no toca un centavo, porque la operación así lo indica, ya que no se puede sobrefacturar ni subfacturar".
"Pero la mentira tiene patas cortas y esto se resuelve en un cortísimo plazo", concluyó Fernández, al referirse a la difusión pública de la declaración del ex embajador.
Por su parte, el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, criticó a la oposición por su "oportunismo político" en relación al testimonio del ex embajador en Venezuela Eduardo Sadous y sostuvo que le gustaría saber "quién le hace decir lo que dice".
"Más allá del oportunismo político que pudiera tener la oposición en función de los comentario de Sadous, a mí me gustaría ver las terminales de Sadous o sea, quién le hace a Sadous decir lo que dice", sostuvo el funcionario en una entrevista a Canal 7.
En este marco, De Vido afirmó que Sadous "no participó nunca" de la negociación establecida a través de la Cancillería con Venezuela para la importación de fuel oil y gasoil, y la exportación de productos industriales y transferencia tecnológica, aunque "sí venían algunos empleados de la embajada y trabajaban muy bien".
"Lamentablemente él (por Sadous) no participó nunca de esta negociación, no porque no lo invitáramos o porque el ex secretario (de la Cancillería, Martín) Redrado no lo haya convocado. Entiendo yo que él no venía por voluntad propia", indicó el ministro.
En este contexto, De Vido recordó que en ese momento Redrado, por entonces secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, "participó técnicamente en la redacción de estos convenios en el marco de las instrucciones" que provenían del entonces presidente Néstor Kirchner y del venezolano Hugo Chávez.
Además, sostuvo que, por "lo que uno veía de cómo se movía" Sadous en Venezuela, estaba "claro que tenía claras relaciones con la oposición y con el sector golpista porque esto era vox populi en Venezuela, a tal punto que él mismo se jacta de haberle armado al ex presidente (Néstor Kirchner) una reunión con la oposición".
Por otro lado, durante la entrevista, el ministro consignó que el acuerdo con Venezuela -que incluyó la creación de un fideicomiso- surgió en el 2004, luego de que el presidente de ese país se ofreciera a "ayudar a resolver la crisis energética".
"En ese momento éramos víctimas de la presión de las petroleras que trabajaban acá para subir los precios del mercado interno", afirmó el titular de la cartera de Planificación Federal, quien destacó los favorables términos de intercambio del comercio de Argentina con Venezuela.
En este sentido, indicó que "del universo de sus importaciones, por cada tonelada la Argentina paga 1.700 dólares", mientras que "por cada tonelada que la Argentina exporta al mundo, el mundo le paga 390 dólares", lo cual implica "un gran desafío a equilibrar, y eso se hace con conocimiento y desarrollo tecnológico".
"En el caso de Venezuela, no sólo es inversa la relación sino que en promedio están en 420 dólares por tonelada el combustible que compramos y las ventas argentinas a Venezuela son del orden de los 2.500 dólares por tonelada", consignó el funcionario en sus declaraciones.
Incluso, detalló que, en el caso del intercambio comercial entre el país y Venezuela, "la relación de empleo es de 1 a 100, es decir que por cada empleo que nos venden los venezolanos en esos 420 dólares, Argentina está en los noventa y pico de empleo".
De todas maneras, aclaró que eso no implica que exista una "posición dominante" o de "opresión" de Argentina hacia Venezuela producto de estos términos del intercambio, sino "todo lo contrario, es con transferencia tecnológica" porque el país no pretende "vender producto terminado".
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