El gobierno sumó ayer críticos hasta de la propia tropa a la renuncia que hizo el ex canciller y ex embajador frustrado Rafael Bielsa. Despuntó la polémica sobre si su renuncia verbal es efectiva, pero el oficialismo se aferrará la semana que viene a los reglamentos para que el extraviado Bielsa se siente en una banca de diputado. Dejar que prosperase una inhabilitación para asumir haría sentar a Bielsa en el mismo banquillo en el cual una comisión examinará las impugnaciones que se le han planteado a Eduardo Borocotó (pudo jurar por estrecho margen de aprobación) y a Luis Patti (se lo impidieron hasta ahora). Esa estampa agravaría mucho más la sensación de desatino y descontrol que exhibe el gobierno en esta crisis que tiene consecuencias que multiplican a extremos impensados los efectos de la derrota electoral en Capital Federal.
Rafael Bielsa enfrentará la semana próxima un debate en el recinto cuando intente asumir su banca. A pesar de su renuncia verbal, en el Congreso no se considera que exista impedimento para que asuma como diputado.
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Todo indica que ese acto se realizará el próximo miércoles, cuando se realice la primera sesión del período extraordinario. Será un día complicado para el gobierno: Informate más
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