21 de enero 2004 - 00:00

Piden volar adonde no se puede volar

Las compañías aéreas LAFSA-Southern Winds ( estatal) y Aerolíneas Argentinas solicitaron ayer autorización al gobierno para realizar vuelos directos a las islas Malvinas desde territorio continental, en el hipotético caso de que la Cancillería logre un cambio de posición en la negativa de Gran Bretaña a la cobertura de esa ruta. Una formalidad, ya que las posiciones son hoy irreconciliables en este punto entre Londres y Buenos Aires.

El gobierno argentino ratificó ayer su decisión de no autorizar más vuelos a las islas Malvinas desde Chile si su par británico no accede a admitir vuelos directos desde la Argentina y por compañías argentinas. Y como pasa ahora habitualmente, hasta los temas exteriores han dejado de ser grises, para convertirse en blancos o negros.

El Foreign Office envió un mensaje al Palacio San Martín a través del embajador Christopher Robin con tres condiciones para sentarse a la mesa de negociación: cualquier vínculo aéreo con la Argentina debe ser aceptado por los isleños; no podrán ser con aerolíneas comerciales argentinas o aviones de bandera argentina y por último, antes de sentarse a hablar deben levantarse las restricciones del gobierno argentino a todos los chárter estacionales (los que se contratan para la temporada turística estival isleña).

El jefe de Gabinete de la Cancillería, Eduardo Valdez, puntualizó ayer que el gobierno no volverá a ceder su espacio aéreo para vuelos chárter chilenos que vayan a las Malvinas, mientras Gran Bretaña no permita que compañías de aviación comercial argentinas realicen viajes al archipiélago.

De esta manera, Valdez se refirió a las críticas que hizo el lunes el gobierno de Londres, por medio del secretario de Asuntos Exteriores, Bill Rammell, quien cuestionó la decisión argentina de no conceder más vuelos extras a las Malvinas vía Chile durante la temporada turística.

La Cancillería recordó que la Argentina «expresó en reiteradas oportunidades al gobierno británico que las comunicaciones aéreas con las islas Malvinas deben incluir el territorio continental argentino y las empresas aerocomerciales» del país.

Destacó el Palacio San Martín que en noviembre de 2003, el gobierno
«propuso al Reino Unido un entendimiento bajo el paraguas de soberanía, sobre el establecimiento de servicios aéreos regulares» entre Malvinas y la Argentina. Aerolíneas Argentinas tiene la intención de cubrir la ruta Buenos Aires-Comodoro Rivadavia-Puerto Argentino, y Buenos Aires-Río Gallegos-Puerto Argentino.

Por su parte, LAFSA-SW aspira a cubrir las rutas Buenos Aires-Río Gallegos-Puerto Argentino-Río Gallegos-Buenos Aires, y Buenos Aires-Comodoro Rivadavia-Ushuaia-Puerto Argentino.

El gobierno británico aseguró el lunes que
«el 3 de noviembre de 2003, la Argentina, sin advertencia alguna, anunció la suspensión de los permisos para los vuelos chárter» hacia Malvinas, operados algunos por la compañía LanChile desde Santiago. La empresa aérea de bandera chilena había solicitado 27 vuelos extras entre noviembre y marzo, pero la Argentina sólo autorizó cinco, en espera de que los británicos accedan a que un avión argentino pueda hacer la ruta como ocurría antes de la guerra de 1982.

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