Un millar de activistas piqueteros permanecían esta madrugada en un campamento que improvisaron en la Plaza de Mayo. Es parte de una escalada de los sectores duros que buscan espacio en la pelea electoral y tratan de aprovechar la debilidad del gobierno y políticos que tratan de evitar roles antipáticos, como sería promover u ordenar un desalojo del paseo que frecuentan todos los días miles de vecinos que trabajan y también turistas que visitan la Ciudad con ánimo de pasarlo bien y no de probar este tipo de padecimientos criollos. Los activistas reclaman lo de siempre: ampliar subsidios y aumentar monto de planes de ayuda, y para eso piden que los reciba el propio Néstor Kirchner.