24 de enero 2003 - 00:00

PJ: Duhalde fuerza en Lanús la abstención y la fractura

Las sospechas de Eduardo Bauzá sobre el encuentro que durante un fin de semana mantuvieron Eduardo Duhalde y Ramón Puerta en Misiones se cumplirán como si fuera vidente. Duhalde consiguió que el sector independiente del PJ le facilite el quórum en el congreso partidario que se celebrará hoy en Lanús, aunque en la superficie se oponga a sus designios: suspender las internas para las presidenciales y conceder a tres candidatos, que serían mencionados con nombre y apellido, la posibilidad de concurrir a las elecciones con los símbolos del PJ. Los candidatos son Carlos Menem/Juan Carlos Romero, Adolfo Rodríguez Saá/Melchor Posse y Néstor Kirchner, quien todavía no constituyó su binomio. Gracias a esa concesión, se pretende disimular la crudeza de la decisión adoptada: el peronismo se abstendrá en las próximas elecciones e irá dividido a las urnas.

Estas son las resoluciones que el duhaldismo espera llevar adelante hoy en la asamblea que se celebrará en su hábitat, el conurbano. Hay una cláusula adicional en lo que piensa disponer el oficialismo hoy en el PJ: que para usar los símbolos partidarios se deba defender una cartilla doctrinaria mínima. Allí Duhalde piensa jugar otra ficha contra Menem y contra Adolfo Rodríguez Saá, obligándolos a abrazarse a ideas ajenas si quieren concurrir con la identificación del PJ a las urnas.

Ayer fue un día de conciliábulos y maquinaciones en ambos sectores del PJ. En la Casa Rosa-da, José Pampuro y Juan Carlos Mazzón recorrieron todo el espinel de los «independientes» para sumarlos a una estrategia de neutralidad cómplice. Por los despachos de estos dos gestores del duhaldismo pasaron el cordobés Juan Schiaretti, los santa-fesinos Alberto Hammerlick y Oscar Balduzzi, y hasta algunos creyeron ver al propio Puerta, quien por lo menos habló dos veces con Mazzón.

Más que argumentos y refutaciones, lo que se escuchaba ayer en los despachos que circundan al de Duhalde eran números. No los que acusa el menemismo, que tienen que ver con aportes a las provincias que se encaminan de hecho según la orientación del gobierno central (cuando se habla de eso, se lo hace en voz baja). Las cifras que se mencionaban eran las del número de congresales que habrá de cada lado. Todos exageran en estos casos, pero a última hora Mazzón cantó ante sus íntimos: «Tenemos 400 para el quórum y 300 votos para imponer lo que queremos». De ser así, el duhaldismo deberá llamar por segunda vez a sesionar y hacerlo con un quórum mínimo de 1/3 del congreso. La asamblea está compuesta de 911 delegados.

• Matices

Una vez iniciado el debate, habrá posturas matizadas. Los santafesinos de Carlos Reute-mann y los cordobeses de José Manuel de la Sota se van a atener a lo acordado en la última reunión de la mesa de conducción del congreso: pelear por la ley de lemas y, como ésta no se consiguió en el congreso nacional, pedir internas para el 23 de febrero. Los misioneros de Puerta, en cambio, defenderán otra postura, funcional a los intereses de Duhalde: que no haya inter-nas, sino la aplicación de un proyecto de reforma a la Ley Electoral que ya tiene estado parlamentario. Es el de Gerardo Conte Grand, que permite a los partidos concurrir a las elecciones con varios candidatos y dispone que irán a segunda vuelta los candidatos más votados de los dos partidos más votados. Las adhesiones a los distintos postulantes sólo se suman para deter-minar cuáles son las fuerzas más favorecidas, pero no para el cálculo del ballottage. Con esta propuesta, Puerta sirve a dos intereses diversos: el de Duhalde, por el cual se eliminan las inter-nas y se induce el ballottage; y el de los jefes de provincia, que no quieren verse obligados a optar por uno u otro candidato peronista en una elección general, que necesariamente descompone la disciplina de los distritos.

El menemismo estará concentrado en el local partidario de Juan Carlos Cobas, un histórico seguidor del riojano en Lanús. Durante la tarde de ayer, su conducción debatió intensamente en el Hotel Presidente: allí se encontraron Menem, Romero, Rubén Marín, Bauzá y Alberto Kohan. Se examinaron las distintas opciones de su estrategia
. Todos fueron de la idea de que el sector esté representado y confiaban en que sentarían 200 congresales una vez que el duhaldismo consiguiera, por sí solo, el quórum. Después, los hombres de Menem, Romero y Marín, insistirán en pedir la realización de internas. Y presentarán además una lista para competir por la conducción partidaria.

En el Hotel Presidente, donde sesionó la cúpula de Menem, rondaron varios fantasmas. El más frecuente, la posibilidad de que aprovechando su superioridad numérica el duhaldismo pretenda intervenir la conducción del consejo nacional, que encabezan Menem y Marín. Por eso Romero, Marín, el riojano Angel Mazza y Alberto Pierri (serán los principales responsables del sector en Lanús) llevarán hoy una lista de autoridades partidarias para inscribir en la competencia de renovación de autoridades que se debe convocar para este año.

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