Poco serio
El país pagará caro que en medio de una crisis de seguridad con pocos antecedentes el gobierno Kirchner haya decidido poner a cargo del área a un máximo garantista, que no da paso sin consultarlo al polémico Horacio Verbitsky. El militar retirado Luis Tibiletti, nuevo secretario de Seguridad, sigue la línea de un Marcelo Saín -armador de la nueva Policía aeronáutica- de mezclar inexperiencia en el área con garantismo extremo y ataques a los uniformados. Ya este izquierdismo domina en el Ministerio de Defensa; ahora tocó Seguridad, con consecuencias previsibles de más delincuencia, indefensión e inseguridad.
-
Las reacciones de Adorni al fallo de la Justicia por el viaje de su esposa en el avión presidencial
-
El Gobierno aceleró las designaciones judiciales y envió 30 nuevos pliegos al Senado
• Teórico
Tibiletti anudó una fuerte relación con Garreta, segundo de Vaca, después de Beatriz Raijer (la senadora que heredó por poco tiempo el reinado de Vaca en la comisión de seguimiento de los organismos de inteligencia) y ahora de José Pampuro en el Ministerio de Defensa, donde Garreta es viceministro. Comparten una Fundación SER en 2000, cuya revista ha dirigido Tibiletti, más un teórico de estos temas que un conocedor de la materia.
También fue asesor en el Senado del duhaldista Jorge Villaverde, cuando éste mandaba en la Comisión de Defensa.
Esa expertise le permitió ser uno de los redactores de las leyes de Seguridad y de Defensa.
Su pertenencia a los «33 orientales» le hizo hacer carrera como experto en cursos, seminarios y talleres, algunos subvencionados con dineros venidos de procedencias poco justificables, como la Venezuela de Hugo Chávez. Tibiletti, en efecto, estuvo junto a José Manuel Ugarte en la primera «cadena de la felicidad» ( también asesor en el Congreso) del extravagante militar venezolano. Como algún ex prefecto carapintada, auspició viajes de Chávez al país cuando era aún un golpista sin suerte.
La llegada del kirchnerismo le dio un golpe de setentismo y encontró rápido abrigo en la apertura que hizo Néstor Kirchner hacia la asesoría de Verbitsky, que ya desde el gobierno de Eduardo Duhalde, a través de Juan José Alvarez, ejercía el «veraz» previo a las designaciones de militares y policías.
Con Pampuro y Garreta en Defensa, Tibiletti fue asesor y cumplió tareas de enlace entre el ministro y Verbitsky, a quien Pampuro tiene la obligación de consultar las medidas importantes. No tanto para seguir su rumbo; Kirchner le da a Verbitsky hasta ahora sólo poder de veto.
Con Iribarne en Seguridad, Tibiletti ocupó su primer cargo en el Ejecutivo, secretario del Consejo de Seguridad Interior, un órgano de coordinación de policías de todas las jurisdicciones que el gobierno prácticamente ha desactivado. Junto a él trabajan otros ex militares del grupo de los «33», como el subsecretario Colombo y el asesor Gentiluomo.
La designación es una derrota más del ministro del Interior, Aníbal Fernández, a quien Kirchner no le quiere dar vara en el área de seguridad. Primero, designó a Marcelo Zaín -también un hombre de Verbitsky-para redefinir la seguridad presidencial y luego crear la nueva Policía de Aeropuertos. Ahora le nombra a Tibiletti, un hombre de la misma extracción, con lo cual el ministro quilmeño sigue con la responsabilidad funcional pero mandando a gente que le sigue siendo extraña.




Dejá tu comentario