13 de noviembre 2000 - 00:00

Por qué el traspaso de la justicia es lento

Ningún teórico del constitucionalismo argentino discute ya la plena facultad de jurisdicción que le otorga el Art. 129 de la Constitución del '94 a la Ciudad de Buenos Aires. Bidart Campos, Sagües, Sabsay, Bielsa, Loñ y Quiroga Lavié, sólo para citar algunos, han tomado ya postura favorable en la materia.

La Ciudad de Buenos Aires, en plenitud de su representación política y la transferencia de la justicia ordinaria. Lo mismo ha opinado públicamente el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Jorge de la Rúa. Es nuestro deber de funcionarios esforzarnos, para que el proceso se realice de una manera inteligente, posible y efectiva.


GRADUALISMO Y TRANSFERENCIA

Hemos propiciado siempre el gradualismo como sistema para la transferencia. El método consiste en un traspaso progresivo de competencias que garantice que en el período de transición, la administración de justicia no se altere por bruscos cambios que perjudiquen a ciudadanos y operadores del derecho.


TRANSFERENCIA SI, PERO CON EFICACIA

Muchas provincias argentinas han encarado un exitoso proceso de modernización judicial, nuestra Ciudad al par de ir generando con la Nación los convenios y pautas de transferencia, debe encarar decididamente una política de transformación que permita la mejora del servicio que preste su Poder Judicial, comenzando por su factor humano. Teniendo en cuenta también lo siguiente: a) una política informática que se inicie desde sorteo para asignación de procesos y comprenda la gestión de documentos judiciales, la comunicación por correo electrónico para la presentación de escritos, la consulta pública y ma-siva de expedientes, el manejo documental jurisprudencial y el uso del sistema para las comunicaciones judiciales a los justiciables o sus abogados representantes (hoy cédulas); b) cuando mencionamos el factor humano, que es clave en la cuestión, nos referimos en primer lugar al juez, quien dirime los conflictos, pero también a contar con una dotación de personal eficiente con pautas de trabajo que permitan el máximo rendimiento del sistema. Estos conceptos también valen para el Ministerio Público y su conformación y c) la cuestión edilicia será otra de las cuestiones a contemplar. Ello comprende desde lo arquitectónico hasta la creación de mesas de entradas comunes, que agilicen los trámites, incluyendo también desde diseño de oficinas hasta ubicación de lugares de trabajo. Hay experiencia internacional y proyectos nacionales del llamado «Juzgado Modelo».


ALGO MAS SOBRE EL FACTOR HUMANO Y EFICACIA

Propiciamos los concursos a todos los niveles. Se debe modificar el actual cuadro de descreimiento de la población en su Poder Judicial. Valga como ejemplos justificativos del descreimiento, el «escándalo» de la Sala A de la Cámara de la Justicia Ordinaria Comercial y la situación del «colapso» de la Justicia Penal por el incremento delictual (sólo 3% termina con sentencia). Está en juego que la ciudadanía crea en sus instituciones; y también la seguridad jurídica concepto último de significativa importancia económico social.

PERO VOLVAMOS SOBRE LA EFICACIA

Resaltamos su importancia con una frase de Couture: «En el procedimiento el tiempo es algo más que oro: es justicia, quien dispone de él tiene en su mano las cartas del triunfo, quien no puede esperar, se sabe de antemano derrotado».



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