A sugerencia del propio Ministerio de Relaciones Exteriores y del de Hacienda de Brasil, Fernando Henrique Cardoso postergará en 15 días más su visita a Buenos Aires. Ahora en lugar de la primera semana de febrero, el presidente de Brasil viajará a la Argentina entre el 17 y el 18 del próximo mes. La nueva demora del viaje se debe a que la recomendación de las carteras que dirigen Celso Lafer y Pedro Malan fue que la visita se debe concretar cuando la Argentina tenga más aceitado lo que sería su nuevo plan económico (la pro-mesa del gobierno de Eduardo Duhalde es lanzarlo en la segunda semana de febrero), y cuando el país esté ya en negociaciones serias con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Según los brasileños, sólo así serviría real-mente un «apoyo incondicional de Cardoso a su colega argentino», según la declaración de ayer del vocero del Palacio de Planalto, sede de la presidencia brasileño, Georges Lamaziere, que anunció el posible viaje. Hay que recordar que el primer encuentro anunciado entre el presidente Eduardo Duhalde y Fernando Henrique Cardoso había sido programado para el viernes 4 de febrero, fecha que quedó borrada por la crisis. Fuentes de Itamaraty dijeron además que Cardoso podría llevar algún tipo de plan de asistencia financiera consensuado con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Para esto ayer a la mañana Cardoso se reunión con el titular del organismo financiero internacional, Enrique Iglesias, donde otra vez se habló del plan argentino y de la necesidad de esperar a que haya algo «sustentable» para luego comenzar la rueda de apoyos explícitos al gobierno de Eduardo Duhalde.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Además de con Cardoso, Iglesias habló de la situación argentina con Malan, Lafer y el presidente del Banco Central de Brasil, Arminio Fraga; siempre en Brasilia.
Según el vocero de Planalto, de las cuatro reuniones surgió además nuevamente la posibilidad de ofrecer públicamente los servicios de los técnicos brasile-ños, expertos en devaluaciones de su moneda, para que aclaren dudas con sus colegas argentinos.
A fines de diciembre pasado, el secretario general del Fisco brasileño, Everardo Maciel, anunció que Brasil estaba dispuesto a ofrecer ese tipo de auxilio a la Argentina. La semana pasada, el presidente del Banco Central brasileño viajó a Buenos Aires para una reunión con miembros del Ministerio de Economía y del Banco Central argentinos.
Por otro lado, y dentro de la Cancillería que dirige en Buenos Aires Carlos Ruckauf, se consideraba ayer que recién a mediados de marzo podrían retornar a pleno las negociaciones pendientes dentro del Mercosur, bloque del que la Argentina ocupa la presidencia pro témpore. Según el cronograma fijado para junio cuando se realice la nueva cumbre de presidentes del Mercosur (probablemente en Buenos Aires), se deberían negociar las posibilidades de concretar un cronograma para lograr en algún momento una moneda común y algún tipo de acuerdo para resolución de conflictos internos. Se reconocía en la Cancillería que cualquiera de los dos capítulos están hoy más lejos que nunca de poder negociarse.
Desde Brasil se espera además otra noticia desde la Argentina: quién será dentro del gobierno de Eduardo Duhalde el funcionario o la repartición que negociará con Brasil y el resto de los miembros del Mercosur (Uruguay y Paraguay). Hasta ayer este tema no tenía definición, aunque se encolumnaba como principal candidato el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Martín Redrado.
Dejá tu comentario