18 de octubre 2001 - 00:00

Preparativos para una emergencia de gran dimensión

Washington (EFE, Reuters, ANSA) - Frenar el ántrax se convirtió en la principal prioridad para la administración Bush. El secretario de Salud estadounidense, Tommy Thompson, anunció ayer que la Casa Blanca va a solicitar al Congreso fondos adicionales por 1.600 millones de dólares para acopiar vacunas y ayudar en la producción a las farmacéuticas locales ante una eventual intensificación de los ataques bioterroristas.

El gobierno de George W. Bush procura obtener una disponibilidad para atender por ántrax a 12 millones de personas y, en un plazo de un año, alcanzar cerca de 40 millones de dosis de la vacuna contra la viruela. Para ello destinará 643 millones para expandir las provisiones contra la primera enfermedad y 509 millones para acelerar el desarrollo y la compra de vacunas contra la segunda.

Thompson informó que en la actualidad existen medicamentos suficientes en EE.UU. para tratar a dos millones de personas durante 60 días.

El bacilo del ántrax (Bacillus anthracis) está considerado como uno de los más peligrosos en caso de ser utilizado por terroristas, especialmente si las esporas, que se conservan durante años, son inhaladas y provocan la forma de la enfermedad denominada ántrax pulmonar. Hasta ahora el ataque bioterrorista ya provocó una muerte en Florida y varias decenas de personas están siendo atendidas en Miami, Washington y Nueva York. «Frenar la amenaza del bioterrorismo es la prioridad número uno», consideró el responsable de Seguridad Interior, Tom Ridge.

Al comparecer ante un comité del Senado, Thompson afirmó que se está intensificando la búsqueda de nuevos tratamientos contra ataques bacteriológicos. «Nos centramos en acelerar el desarrollo de vacunas y fármacos para tratar amenazas de tipo biológico», señaló.

Antibiótico

Hasta ayer el único antibiótico aprobado para el tratamiento del ántrax era el ciprofloxacín, producido por la alemana Bayer y la taiwanesa China Chemical, entre otras de ese país. En un dictamen del Centro de Control de Enfermedades (CDC) se aprobó también la utilización de la penicilina y la doxiciclina.

Thompson precisó también que se están llevando a cabo conversaciones con la firma Bayer para intentar que «flexibilice» la patente que posee sobre el medicamento Cipro
, con el fin de que el genérico ciprofloxacín pueda ser fabricado en grandes cantidades y a bajo costo. La farmacéutica alemana, en tanto, anunció que triplicará la producción del fármaco Ciprobay hasta llegar a 200 millones de pastillas.

El tratamiento mensual con Cipro cuesta en EE.UU. unos 350 dólares por persona, mientras que el genérico podría costar en torno de 10 dólares mensuales.

Investigadores de la Universidad de Ohio, por su parte, están desarrollando una vacuna a partir de material genético (ADN) del bacilo del ántrax que, combinado con material genético de otros microbios patógenos, podría preservar ante cualquier tipo de ataque terrorista.

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