Los empleados porteños nucleados en ATE marcharon ayer por el centro porteño contra
Mauricio Macri. Fue la primera protesta controlada por la Policía Federal.
Regulación de los piquetes y cortes de calles fue la novedad que exhibió ayer el Gobierno porteño de Mauricio Macri. Con permiso previo del jefe del PRO, sindicalistas de ATE y piqueteros kirchneristas cortaron el tránsito en la esquina de Diagonal Norte al 500 para protestar contra el despido de empleados municipales, esta vez con la autorización de la Jefatura de Gobierno de la Capital Federal.
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Decenas de trabajadores públicos porteños agrupados en AT se manifestaron ayer al mediodía en medio de un cerrado operativo de seguridad, luego de avisar a la Policía Federal de la realización de la protesta, tal como requirió días atrás el fiscal general de la Ciudad de Buenos-Aires, Carlos Garavano. Los activistas protestaron frenteal Ministerio de Ambiente y Espacio Público, en Diagonal Norte al 500, cartera a la que pertenecen varios de los contratos que el Ejecutivo porteño no renovó y que deberían ser reincorporados a la función pública luego de un fallo de la jueza Elena Liberatori.
«Estamos en la puerta del Ministerio rodeados de policías que nos quieren correr», se quejó Hernán Vázquez, secretario de Comunicaciones de ATE Capital. El gremialista indicó que se puso en contacto con las autoridades policiales para informar sobre la realización de la marcha y evaluó que, tras el anuncio de Garavano y en comparación con movilizaciones anteriores, los agentes muestran ahora «más dureza, más firmeza». «De hecho, hay mucha más cantidad. Ahora, en la puerta del Ministerio hay unos quince agentes de Infantería, más allá de la Policía. Creo que la tendencia es poner más policía, más seguridad», advirtió.
Pero el oasis macrista de los piquetes regulados se parece más a un espejismo veraniego que a un escenario real. De hecho, hoy el ala más dura de encapuchados antikirchneristas y antimacristas se concentrará a las 11 en el hall central de la estación de trenes de Constitución. Será una tensa jornada de protestas ya que a esa hora miles de turistas intentarán abordar los vagones con destino a la costa atlántica.
El MTR-CUBa de Oscar Kuperman, uno de los líderes de los grupos de encapuchados asociados a Quebracho, concentrará en Constitución a otros grupos piqueteros aliados, como el UTL-Resistencia Popular, para marchar hacia la Jefatura de Gobierno porteño.
«Nosotros no vamos a pedir permiso porque la calle es nuestra y a partir de 2001 hemos conseguido alimentos, comedores y subsidios por estar en la calle. No creemos en la criminalización de la protesta. Es un derecho nuestro y vamos a reclamar trabajo genuino», advirtió Kuperman, quien además explicó que se está organizandouna cumbre piquetera junto al Polo Obrero de Néstor Pitrola y otras organizaciones para montar un acto contra el anuncio de Macri de tolerar sólo los piquetes con aviso previo. También Raúl Castells liderará hoy una marcha desde Constitución hasta Plaza de Mayo. El titular del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados advirtió que no avisará al Gobierno porteño sobre la protesta, aunque aclaró que no cortará la circulación de las calles.
Tras la polémica por la exigencia para que los piqueteros avisen a las autoridades antes de protestar, el ministro de Seguridad porteño, Guillermo Montenegro, ratificó ayer esa medida y recibió un primer gesto de parte de manifestantes de ATE, que avisaron a la Policía Federal antes de movilizarse, lo que evitó un corte de calle.
En ese marco, Montenegro rechazó que la administración porteña busque la « criminalización» de las protestas, pero ratificó que si se producen piquetes en la Ciudad, le pedirá a la Policía Federal -que depende del gobierno nacional-que actúe para que «cesen» los cortes de calles. «No se está tratando de generar la judicialización ni criminalización de la protesta social. Lo que decimos es: ordenémonos para que haya un respeto hacia la ley y a las personas», afirmó Montenegro.
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