20 de septiembre 2006 - 00:00

Principales puntos del discurso

Los siguientes son los puntos principales del discurso que pronunció hoy el presidente Néstor Kirchner ante la Asamblea General de las Naciones Unidas:

  • Es fundamental que el derecho internacional pueda ser el instrumento de racionalidad que nos permita dirimir los conflictos y enfrentar las amenazas a la paz.

  • En materia de derechos humanos, luego de más de dos décadas de vigencia de la democracia en la Argentina, vivimos desde 2003 un verdadero cambio de paradigma.

  • La anulación en el Congreso de las leyes que consagraban la impunidad de los crímenes del terrorismo de Estado, la declaración de su inconstitucionalidad y la de los indultos por los tribunales de nuestro país y la reapertura de más de mil causas judiciales por crímenes de lesa humanidad, son hitos de ese cambio.

  • A cinco años de los atentados que conmovieron a esta ciudad y al mundo, queremos condenar con firmeza la grave amenaza del terrorismo global. Argentina considera que todos los actos de terrorismo son criminales e injustificables y no acepta ningún argumento que intente justificar tal metodología.

  • Pensamos que para enfrentar con éxito esta amenaza criminal debemos llevar a cabo una acción multilateral sostenida en el tiempo y actuar con legitimidad en la respuesta.

  • Si para enfrentar a ese terrorismo global se recurre a una violación global de los derechos humanos, el único victorioso en esa lucha será el terrorismo. Sólo se obtendrán avances firmes en esa pelea si se enmarca en el respeto a las leyes locales y las normas y convenciones internacionales sin que complicación alguna excuse de combatir al terrorismo con la legalidad.

  • Las naciones grandes y las pequeñas, las ricas y las pobres quedarán expuestas a una fuerte vulnerabilidad si no se comprende que la acción contra el terrorismo requiere una acción multilateral, inteligente, sostenida en el tiempo y fuertemente basada en la legitimidad, el respeto a los derechos esenciales, la proporcionalidad en la respuesta y el respaldo de la opinión pública internacional.

  • Expresamos nuestra preocupación por las hostilidades en la frontera de Israel y el Líbano, que han causado centenares de muertos y heridos, graves daños a la infraestructura civil y centenares de millares de desplazados. Es necesario poner allí fin a la violencia, abordar las causas que dieron origen a la crisis, evitar el uso desproporcionado de la fuerza y comprender que sólo las soluciones políticas negociadas serán sostenibles en el largo plazo.

  • Es necesario comprender que el mundo se acercará a la paz en la medida en que promueva la igualdad y luche por erradicar la pobreza y la exclusión. Esto es válido para el sistema global como al interior de cada país.

  • En el regionalismo y el MERCOSUR queremos contar con un instrumento eficaz para enfrentar la pobreza y la exclusión; para hacer prevalecer el bien común por sobre los intereses sectoriales; para superar el atraso y la brecha tecnológica y definir un modelo de desarrollo productivo y sustentable, que valorice nuestras ventajas competitivas y potencie nuestros riquísimos recursos humanos y materiales.

  • La situación económica de la República es bien distinta de la del momento del inicio de nuestra gestión, en la que estamos logrando un auténtico cambio estructural.

  • Crecimiento ininterrumpido a altas tasas ubicadas en el 9%; participación creciente de la inversión en el PIB; tasas de ahorro local récord; resurrección de la industria local; superávit fiscal en niveles históricos; expansión franca de nuestra ventas industriales al mundo; reducción sistemática de la deuda pública local y externa; acumulación preventiva de reservas; menor exposición externa; fuerte disminución de la desocupación, fortalecimiento de los ingresos de los asalariados y jubilados, importante caída de la pobreza y la indigencia.

  • Forzoso es destacar que estos logros no han sido acompañados por el Fondo Monetario Internacional, el que nos ha negado cualquier ayuda y, debemos decirlo, en muchos casos los hemos obtenido desoyendo, cuando no contradiciendo, sus recomendaciones y condicionalidades.

  • Existe suficiente constatación empírica en cuanto a que los aportes de los organismos financieros internacionales a la promoción del desarrollo de los países menos adelantados no ha tenido éxito y en muchos casos, en función de sus condicionalidades, han actuado en sentido contrario, obstaculizando el desarrollo.

  • La Argentina observa con preocupación la falta de avances en las negociaciones de la Ronda de Doha para el desarrollo de la OMC.

  • Sostenemos que no puede existir un doble estándar. Se debe cuidar el medio ambiente en los países desarrollados y en los países que todavía no han logrado su desarrollo. No queremos que lleven allí actividades proscriptas en los países industrializados, para mejorar el beneficio de los accionistas creando la ilusión de un producto supuestamente más barato, pero de elevado costo de contaminación ambiental, deterioro de la salud y reducción de las expectativas de vida.

  • Ratificamos aquí nuestra voluntad de lograr un desarrollo nuclear pacífico, sujeto a la verificación de los organismos internacionales.

  • El compromiso de Argentina con el desarme y la no proliferación de armas nucleares, nuestra adhesión al Tratado de No Proliferación y nuestra larga práctica en la materia es por todos conocido.

  • Desde 1965 la "Cuestión de las Islas Malvinas", que incluye a las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, se encuentra bajo examen de las Naciones Unidas.

  • No podemos dejar de manifestar que el Gobierno británico sigue haciendo caso omiso de las Resoluciones de esta Asamblea. No obstante, deseamos reafirmar una vez más la permanente disposición de nuestro país a un diálogo constructivo con el Reino Unido y exhortar a este país a dar pronto cumplimiento al pedido de la comunidad internacional de reanudar las negociaciones.
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