Prometen $ 50 más a gremios ¿Cederá Kirchner o Lavagna?
Hugo Moyano informó ayer al resto de la cúpula de la CGT, en proceso de fractura, que Néstor Kirchner le prometió convocar para el próximo lunes al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil. Confió en que el Presidente autorizará una suba de $ 50, no remunerativos, en los salarios de toda la economía. Lo dijo suelto de cuerpo, sin advertir la tensión que esconde ese trámite. Porque, cuando Kirchner prometió esa mejora, Roberto Lavagna no había denunciado todavía al «populismo setentista». Ese planteo interno del ministro modifica el contexto de la reunión prometida por el Presidente para el lunes. ¿Quién retrocederá? ¿Kirchner con su compromiso o Lavagna con sus advertencias? Nadie se hizo esa pregunta ayer entre los sindicalistas, entreverados en otras discordias, al parecer definitivas.
-
El "triángulo de hierro" sostiene a Adorni
-
El PRO entre conquistas y outsiders, Adorni en el pozo, Kicillof con Serrat y el riesgo de otro Botnia
Hugo Moyano
Barrionuevo, después de dos horas de pelea interna: «Hablemos de la cuestión que nos reúne, la cuestión de fondo, que es unificar la conducción en un secretario general y terminar con el triunvirato».
Rodríguez: «Si ustedes, los 'gordos', no tienen una propuesta mejor, nosotros postulamos a Moyano».
Barrionuevo: «Eso es un disparate que no lo vamos a discutir. Nosotros tenemos la mayoría y la vamos a imponer para designar a Moyano».
West, levantándose y caminando hacia la puerta: «Hagan lo que quieran, quédense con la CGT y hagan con ella lo que se les cante...».
Para los jefes de la CGT el problema, ayer, era otro. Antes de fin de mes debían resolver la identidad de la comisión que concurrirá a la Asamblea de la OIT en representación de la Argentina. Los «gordos» propusieron que viajaran los tres secretarios generales. Pero Barrionuevo propuso a Cavalieri: no por afecto al principal adversario de Moyano sino porque, de ese modo, se evitaría la participación de Rueda en esa cumbre. Se resolvió que viajen, además del mercantil, Rodríguez, Gerardo Martínez y el propio Barrionuevo.
• Reproches
El gastronómico se encargó, a esta altura, de introducir el conflicto mayor. «Muchachos, hablemos del tema importante, que es la unificación del triunvirato.»
Antes de que se postulara a Moyano y Rueda, como se informó al comienzo de la nota, reaparecieron los reproches al estilo de conducción de Moyano. West fue el más agresivo. «Ustedes están entregados al gobierno por los 70 palos de subsidios que les dan todos los meses», censuró, mirando al camionero y a su socio, el colectivero Juan Manuel Palacios, quien no se indignó con el argumento. Al contrario, contestó: «Una vez que nos dan algo a nosotros, dejen que disfrutemos, muchachos; ustedes se la llevaron toda la vida...». Ejemplar intercambio de ideas.
A Moyano se le echó en cara también la avanzada sobre el Ministerio de Trabajo para ubicar allí al abogado Héctor Recalde, como informó este diario. Pero el que diluyó esa posibilidad fue José Luis Lingieri: «Si eso sucediera, nosotros, aun cuando estemos con Hugo, lo impediríamos». Por lo visto, ni sus aliados confían tanto en el candidato a secretario único.
Llegado el debate hasta esta instancia, se produjo la postulación de Moyano y Rueda y la consiguiente ruptura, que empezó a concretarse cuando el ferroviario José Pedraza abandonó, ofuscado, la sala. Lo siguió West, entre insultos. La unidad sindical respiraba mal a esa altura. En medio del conflicto se convocó a una reunión de Consejo Directivo para el próximo martes. Lo más probable es que los «gordos» ya no concurran a la mesa común. Tal vez no lo hagan nunca más.




Dejá tu comentario