PS hacia la fractura (Binner calla)
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Hermes
Binner
De fondo, el debate es el criterio de alianzas y miradas: los bonaerenses le reprochan a Giustiniani promover un sistema de acuerdos con Elisa Carrió que ubica al socialismo, dicen, en un entendimiento con «la derecha». Giustiniani retruca que los coptó el peronismo.
En el revuelo hay un dato curioso: Hermes Binner, el gobernador de Santa Fe, y el cargo más alto que el socialismo puede ostentar en su historia en el país, permanece en silencio frente a un conflicto que dejará al partido al borde de la fractura.
Toda una rareza: a Binner, que mantiene un acuerdo provincial con Giustiniani y oscila entre una posición crítica al gobierno pero sin llegar a ser extremo, el deterioro del partido podría perjudicarlo en sus chances presidenciales en el futuro.
De hecho, mientras se preparan para asistir al congresode La Pampa, los bonaerenses anunciarán hoy la conformación de una línea interna a nivel nacional llamada Unidad Socialista, que busca darle marco global a las diferencias con el oficialismo del PS.
Los espera, quizá, una mala novedad: en la comandancia del PS bonaerense, a cargo de Ariel Basteiro y González, temen que el domingo, además de buscar intervenir el partido de Buenos Aires, se modifique la carta orgánica para prohibir la existencia de líneas internas.
Sin diálogo entre los sectores, si se concreta la intervención quedará en suspenso el destino de la convocatoria a internas para la elección de autoridades bonaerenses, pautada para el 30 de noviembre.
En tanto, parece inevitable que se ingrese en una disputa judicial por la validez del congreso que, de antemano, los bonaerenses consideran «trucho». Es un paso previo que aumenta la tensión y alienta las posiciones de romper el partido.
Hay, de hecho, un sector que promueve la postura de abandonar el PS. No es, por ahora, mayoritario. «Nos quedamos a pelear de adentro», avisan.




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