Vicente Donato: "No se puede tener la misma presión fiscal en las empresas grandes y las pymes"

Política

También advierte que la salida exportadora de la Argentina no es algo que se pueda hacer en el corto plazo. Afirma que el Gobierno antes que nada debe estimular el crédito para que las empresas puedan invertir.

Amplio conocedor del entramado productivo nacional, y de la realidad de las pymes, Vicente Donato, de la Fundación Observatorio Pyme, sostiene que “lo que hay que hacer es bajar la carga tributaria para siempre, no por tres años y luego de la vuelvo a subir”.

En cuanto a la necesidad de la reforma tributaria, Donato dice que hay que “tener un plan”, y que “este eslogan de que hay 140 impuestos y vamos a simplificarlos, uno se puede ir al cuerno si no tiene el diagnóstico preciso”.

Periodista: ¿Cree que los impuestos son altos para las empresas?

Vicente Donato: Creo que va a haber que hacer algo con la carga fiscal que tiene el trabajo en las empresas más chicas, que no puede ser igual al de las multinacionales, porque obviamente ahí la productividad difiere en 5 veces. No se puede tener la misma presión fiscal en ambos tipos de empresas.

Lo que hay que hacer es bajar la carga tributaria para siempre, no por tres años y luego de la vuelvo a subir. Hubo muchos planes en los que la empresa toma trabajadores y por tres años no paga contribuciones. Pero si la productividad de la pyme no está alineada con esa carga fiscal, como hace luego que se vencen los tres años. Lo que hay que desgravar para siempre las contribuciones patronales a cuenta de IVA para siempre. De esa manera, la pyme tiene la necesidad de blanquear las ventas. Esa es la salida.

P.: El Gobierno está planteando volver a un esquema como ese para las empresas del interior.

V.D.: Eso estaba bien para las empresas del interior, pero tiene que ser generar y multiplicado por tres, porque en el esquema que rigió hace unos años (Decreto 814) cuando la empresa estaba mas alejada le dejaban desgravar hasta el 10% de las contribuciones a cuenta del IVA. El 814 no blanqueaba ventas. Pero esto no se puede decir que va durar dos años. Esto tiene que seguir por 40 años y cuando hayamos crecido lo vemos.

P: Igual hay otros impuestos que influyen en los costos. ¿Usted qué opina?

V.D.: Es cierto, pero no se puede meter todo en la misma bolsa. Hay que tener prioridades y una secuencia de un plan. En la medida en que se logre reactivar, luego se van a poder tocar otras cosas. Porque este eslogan de que hay 140 impuestos y vamos a simplificarlos, uno se puede ir al cuerno si no tiene el diagnóstico preciso.

P.: El Gobierno dice que en la nueva etapa económica la industria tendrá que salir a exportar. ¿La pregunta es si el sector está en condiciones de hacerlo en el corto plazo?

V.D.: En el corto plazo, nada. Para poder salir en el corto tendríamos que hacer una devaluación tremenda y que no impacte sobre los costos de materias primas e insumos de este tipo de empresas que son importados. Las pymes agregan mucho valor local, pero el componente importado es muy rígido, no es sustituible. Por ello, cualquier impacto devaluatorio golpea inmediatamente por el lado de esos insumos que son insustituibles. Las empresas vienen de largos años de no invertir. Desde hace 8 a 10 años que en Argentina no se hace nada, sobre todo por la falta de acceso al financiamiento, y porque estuvimos en una economía que no fue brillante en los últimos 15 años. Desde 2007, tuvimos un repunte en 2008 que duró hasta 2012. No venimos de una situación en la que la industria esté preparadísima.

P.: ¿Cuál es la salida para la industria?

V.D: La única salida exportadora de la industria argentina es la inversión en tecnología. Y además, lo que creo que se entiende poco. Tenemos una economía muy basada en el mercado interno. Quiere decir que tenemos muy pocos bienes internacionalmente comercializables. Los no comercializables son los servicios, desde el peluquero hasta el dentista y muchas pymes que producen para el mercado localísimo. Volver de eso, hacer una economía basada en comercializables tiene un largo trayecto que recorrer.

P.: ¿Hay una mentalidad del empresario pyme con un sesgo hacia el mercado interno?

V.D.: Creo que la mentalidad es fruto de una situación material. Es decir, a la gente le gusta ganar plata y dónde la gana es un tema. Por otro lado este es un país muy inestable. Por lo que construir una estrategia de crecimiento basada solo en la exportación cuando hemos tenido shocks de política económica que han ido de un lado para otro, es lógico que la mentalidad se vuelva de corto plazo. Lo importante no es tanto si mercado o interno o exportación. Los empresarios ven en el corto plazo.

P.: También es cierto que la exportación requiere de trabajo y tiempo para abrir mercados.

V.D.: Y estabilidad. En los años 70 hubo muchos empresarios que se fundieron por haber diseñado estrategias de crecimiento basadas en la exportación y luego se configura una economía que te deteriora el tipo de cambio. El asunto es complejo y requiere de un análisis.

Esta es una economía que pueda pegar la vuelta en dos o tres años en el nivel de exportación de las pymes. La salida exportadora se construye en entre 5 a 10 años, con estabilidad y premios

P.: ¿Entonces qué hay que hacer?

V.D.: Lo que hay que tener en cuenta es que la exportación es un punto de llegada, no un punto de partida. Porque se necesita desarrollar una tecnología y una estrategia. No es que el empresario va al mercado internacional con una carterita sin haber producido nunca nada. Argentina necesita dólares, pero fantasear que los vamos a producir en dos o tres años por medidas que no sabemos bien cuales son (además que no existen medidas que en dos o tres años que hagan pegar la vuelta a un escenario productivo de un país). Me preocupa el mito.

P.: Hay que avanzar hacia el superávit comercial.

V.D.: Eso es correcto, el tema es que hay que ponerle un timing a eso. Es obvio que si uno incrementa el superávit comercial, va a alimentar el mercado de divisas se va a ir cerrando la brecha. La dinámica es correcta. Yo creo que el ministro tiene claro en cuánto tiempo se va a cerrar la brecha vía exportaciones y no como ahora que tenemos superávit porque tenemos exportaciones por el piso.

P.: ¿Usted cree que haya que ahora haya que tratar de evitar que se pierdan dólares por la importación?

V.D.: No. Eso es contraproducente. Ya lo vimos en la época del cepo más duro. Las pymes agregan mucho valor local, pero para poder hacerlo necesitan algunos insumos que son insustituibles. No era hace 20 o 30 años. El mundo hizo un gran salto tecnológico y nosotros perdimos ese tren. Pisar las importaciones de bienes productivos sería un error. Por el contrario, creo que el gobierno va a tener que reservar los dólares para esas importaciones esenciales.

P.: ¿Cuál es el camino en esta coyuntura?

V.D.: El camino es recomponer el crédito, porque es la única manera en que las empresas puede invertir en capital físico y humano, a tres a 5 años y estabilidad de reglas se puede construir un sendero de crecimiento basado en la generación de dólares. Es decir, de corto plazo lo que hay que incentivar es la inversión.

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