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Temario
Ese fue el sistema del pacto Antonio Cafiero-Federico Storani de 1990 (Storani tuvo la habilidad de girar la operación a nombre de Leopoldo Moreau cuando advirtió que el viento corría en contra) y la consulta fue ganada por el mosaico de fuerzas del No, alentadas por Carlos Menem, con hilos invisibles.
El PJ, en cambio, propone ahora que la reforma se haga por medio de una Asamblea Constituyente. Para eso, deben elegirse candidatos en comicios que serían simultáneos a los de senadores, diputados y a la renovación de la Legislatura y de los Concejos Deliberantes. Aquí está una de las claves de la cuestión, si se la mira desde el punto de vista de la política y no del derecho. La UCR y el Frepaso se entusiasmaron con el método aconsejado por los peronistas para realizar la reforma: si hay elección de constituyentes junto con la de legisladores, ellos creen tener ventajas haciendo que a la cabeza de sus listas concurran los intendentes, postulándose para integrar la Asamblea Constituyente. Creen que una oferta que incluya a Enrique García (Vicente López), Gustavo Posse (San Isidro) o Julio Ivoskus (San Martín) en la primera sección o a Oscar Laborde (Avellaneda), Edgardo Di Dío (Lomas de Zamora) o Roberto Geronés (Quilmes) aseguraría el triunfo de las listas legislativas en esos territorios, además de mejorar la performance de los concejales en los municipios.
Si la Alianza tiene tanta preocupación por fortalecer sus chances es por su propia debilidad: en la elección de este año pone en juego las bancas que ganó en 1997, cuando se produjo su récord positivo con Graciela Fernández Meijide ganándole al duhaldismo encabezado por Hilda «Chiche» de Duhalde.
Chicana
Aunque parezca una cuestión de letrados, los que están pensando en ganar votos deberían ser más sensibles al temario de la reforma. Es cierto que hay aspectos fríos en esa agenda. Por ejemplo, Ruckauf pretende eliminar la figura del vicegobernador. Todo un juicio sobre Felipe Solá aunque por otra parte lo aliente a sucederlo en La Plata en 2003 (a pesar de Duhalde). La del jefe actual de la provincia parece ser, más que una propuesta, una chicana similar a las que Menem les dedica a él y a Carlos Chacho Alvarez cuando aconseja eliminar al vicepresidente.
El gobernador aspira también a constituir la figura del jefe de gabinete con alguna vinculación parlamentaria y tal vez quiera, además, diseñar un nuevo mapa de secciones y partidos, sea para los efectos electorales, sea para mejorar la administración de su feudo. Nada de esto promete mover el corazón de nadie.
Salvo que se produzca lo que no prevén ni frepasistas ni radicales: que Ruckauf, envuelto en una prédica que ya llevó adelante en otras oportunidades y a la que parece definitivamente abrazado, someta a discusión alguna cuestión de orden moral: aborto sí o aborto no, por ejemplo. Nadie podrá tomarlo como una agresión a la Alianza: Fernando de la Rúa ya le envió al Papa una carta en la que jura mantener la doctrina de la defensa de la vida desde la concepción en el seno materno como tesis oficial.




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