7 de noviembre 2007 - 00:00

Rara prisa por encontrar el cadáver del jefe ERP

Néstor Kirchner ayer junto a fotógrafos, camarógrafos, Carlos Zannini, Alberto Fernándezy Nilda Garré, analizando hipótesis de conflicto y también la orden de buscar el cadáver deMario Santucho.
Néstor Kirchner ayer junto a fotógrafos, camarógrafos, Carlos Zannini, Alberto Fernández y Nilda Garré, analizando hipótesis de conflicto y también la orden de buscar el cadáver de Mario Santucho.
Quien dijo haber visto el cadáver de Mario Roberto Santucho en Campo de Mayo, congelado, es el sargento del Ejército Víctor Ibáñez en una declaración ante la Justicia hace casi diez años (en febrero de 1998). Contó al juez Gustavo Bustos que los militares a cargo de Campo de Mayo lo mostraban a visitantes en un museo de la subversión. De ese museo se salvó el título de contador de Santucho, que le devolvieron a la familia. La Justicia hace años que le pide al gobierno que busque ese cuerpo y los otros que pudo haber en terrenos militares. Lo ordenó bajo el gobierno Carlos Menem la Corte de Julio Nazareno. ¿Debió esperar Néstor Kirchner hasta el fin de su mandato para mandar a buscarlo?

Kirchner, que deja la presidencia de la Nación en poco más de un mes y gobernó durante más de cuatro años, se apuró ayer a ordenar que los mandos militares en forma urgente ayuden a buscar los restos de los jefes guerrilleros Santucho y Benito Urteaga, muertos en un tiroteo con militares durante la represión de las guerrillas.

Los jefes del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) fueron muertos el 19 de julio de 1976 por militares en la localidad bonaerense de Villa Martelli, y sus restos nunca fueron encontrados, pese al pedido de sus familiares.

  • Sospechas

  • Esa muerte siempre ha sido sospechada de haberse producido por una delación, o de un erpiano preso, o de algún montonero, ya que Santucho se había reunido con la cúpula de la organización poco antes del viaje que planeaba a Cuba la noche cuando fue descubierto por los militares.

    El ERP estaba infiltrado por los militares desde hacía tiempo, por ejemplo, por «el Oso» Jesús Ranier, que delató el ataque al arsenal Domingo Viejobueno en Monte Chingolo.

    La crueldad del relato de ese suboficial tiene pocos antecedentes en la represión clandestina, pero no ha merecido ratificación alguna. Los militares consideraban a Santucho una presa mayor por su rol en la conducción del ERP, pero admitieron, en los relatos que se han conocido, que el hallazgo fue por casualidad. Eso explicaría que las fuerzas con las que se tirotearon Santucho y Urteaga fuera pequeña y que entre las víctimas estuviera el jefe del operativo, un capitán llamado Juan Carlos Leonetti.

    Tras reunirse con Kirchner, Garré señaló que el Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y la Secretaría de Inteligencia del Estado harán «todos los esfuerzos» que permitan hallar los restos de Santucho y Urteaga.

    El Presidente inaugurará hoy un monumento en homenaje a los miles de desaparecidos a manos de la dictadura que se levanta en el Parque de la Memoria en la Costanera Norte de la Capital Federal.

    En una conferencia de prensa, Garré estimó que los cadáveres podrían estar en el regimiento de Campo de Mayo y anticipó que se tomará contacto con abogados y familiares de ambos guerrilleros para poder precisar el lugar donde se supone están los restos. La funcionaria dijo que a través de esta medida propicia facilitar la investigación del mencionado hecho, con la finalidad de que los familiares de Santucho y Urteaga puedan recuperar los restos de ambos. Kirchner dio la directiva mediante la firma de una « instrucción presidencial». La cartera de Defensa y la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) serán los órganos del Estado que «en caso de ser necesario» deberán «autorizar el acceso a la información» de acuerdo con las facultades delegadas a través del Decreto 1.076/06 y de la Ley de Inteligencia Nacional 25.520. Garré aclaró que la medida se dio «atento a que ha habido varias presentaciones en el ámbito del Poder Ejecutivo», como lo han concretado tanto los abogados como los familiares de Santucho, quienes en su momento se reunieron con el Presidente, tanto en la sede gubernamental como en Santiago del Estero, donde en una de las visitas que realizó Kirchner le rindió homenaje al dirigente.

  • Colaboración

    La ministra sostuvo que los miembros de las Fuerzas Armadas «niegan tener listas de los desaparecidos» y añadió que Kirchner «tomó la decisión de que toda documentación en poder militar, y aun las que tuvieran carácter confidencial y secreto, debían ser puestas a disposición del Archivo General de la Memoria».

    Garré subrayó que la tarea de la cartera a su cargo es « colaborar lo más rápidamente con la Justicia y no investigar» y añadió: «Estamos en contacto con los jueces en la medida que nos soliciten colaboración».

    Agregó que la Justicia requirióal Ministerio colaborar en el arsenal Azcuénaga, con asiento en Tucumán, donde equipos de antropólogos intentan remover tierra para encontrar fosas comunes y existe una sospecha de que podía haber minas instaladas en el terreno y podría cobrar alguna vida.
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