Raro: decide Cristina si Kirchner seguirá gobernando por decreto
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Cristina Kirchner
Los dos proyectos llegarán entonces hoy a las 18 a Asuntos Constitucionales. El oficialismo tiene número suficiente allí para tratarlos y aprobar el despacho de la mayoría sostenido por Pichetto. Pero la incógnita no es ésa, sino ¿qué hará Cristina Kirchner cuando llegue el momento?
En la oposición anoche había desconcierto y el oficialismo mantenía silencio sobre la posición que tomará Cristina Fernández, pero esperaban la posibilidad de una sorpresa en la posición que tomará. La propia senadora mantuvo también un mutismo absoluto hasta ahora y por eso anoche se especulaba en el Senado con la posibilidad de que mantuviera la posición histórica que tuvo sobre el tema, algo que de todas formas es más que difícil siendo su marido el presidente de la Nación. Pero hay algún antecedente de esos comportamientos. Cristina nunca apoyó la delegación de facultades del Congreso al Poder Ejecutivo y por eso incluso con Kirchner Presidente se retiró del recinto a la hora de votar los «superpoderes». Esta vez no podrá hacer algo similar ya que es la presidenta de la comisión.
Así, para Cristina la posición no es fácil. El 25 de octubre de 2000, cuando ocupaba una banca como diputada por Santa Cruz, la ahora senadora presentó un proyecto de reglamentación del uso de los decretos de necesidad y urgencia que negaba absolutamente cualquier valor al silencio del Congreso. Es decir, ante la falta de tratamiento tanto en la Comisión Bicameral como en cualquiera de los dos recintos, de un DNU girado por el Poder Ejecutivo éste perdía vigencia pasado un lapso de 60 días. Ese proyecto, a modo de chicana, fue tomado por Rodolfo Terragno y representado en el Senado hace menos de un mes.
Eran las épocas en que el peronismo jugaba de opositor frente al gobierno de Fernando de la Rúa, que comenzaba a mostrar ya sus primeros problemas.
Menos de dos años después, Cristina volvió con una posición similar cuando firmó el dictamen de Asuntos Constitucionales que ratificó también la necesidad de sancionar expresamente la ratificación de los decretos en ambas cámaras.
Hasta ahora, Néstor Kirchner, como todos los presidentes desde 1994, se negaron a debatir la reglamentación de los decretos de necesidad y urgencia.



