ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

21 de marzo 2002 - 00:00

Reapareció De la Rúa para explicar su final

ver más

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

El escrito es un descargo ante la acusación de afiliados a la UCR de incumplir la carta partidaria e incluye revelaciones clave que abren nuevas polémicas sobre su gobierno, como éstas:

• Las autoridades de la UCR que hoy pretenden juzgarlo le dan al gobierno de Eduardo Duhalde lo que le restaron a él. Se apartan de la Carta de los Argentinos, dice, en alianza con el justicialismo tradicional en apoyo de medidas que a él le rechazaron. La dis-culpa, con algo de ironía, como una «alianza necesaria» de las que a veces requiere la política.

• Domingo Cavallo fue designado a pedido de una comisión del Frepaso encabezada por Aníbal Ibarra que lo pidió como ministro de Economía y al «prof.» Carlos Alvarez como jefe de Gabinete.

• José Luis Machinea y Ricardo López Murphy fueron designados porque eran afiliados radicales y a pedido de la dirigencia de la UCR.

• Los atentados en las Torres Gemelas son la causa de que su gobierno no pudiera reactivar la economía del país.

• El estado de sitio del 19 de diciembre lo dictó a pedido de varios gobernadores, entre ellos Carlos Ruckauf («el más enfático», dice el texto) y en consulta con el entonces presidente del Senado, Ramón Puerta. Las protestas nacieron antes en provincias con coordinación por zonas y horarios, y fueron enfrentadas por los respectivos gobernadores.

• La última convocatoria a un gobierno de unidad nacional del 20 de diciembre, con Cavallo ya fuera del gobierno, fue rechazada antes por la UCR que por el PJ. 19 de diciembre.

• El 19 de diciembre, en la recordada reunión de Cáritas, oficialismo y oposición le pidieron un cambio de 180° grados en economía para darle su apoyo. «Es lo que vino después -dice-default y devaluación.»

• La UCR y el PJ le rechazaron un proyecto de presupuesto mientras que le aprueban a Duhalde uno con mayores recortes y una devaluación salarial sin precedentes.

El texto es clave para entender la óptica con que De la Rúa parece preparar la defensa política de su gobierno. Aquí damos los párrafos principales de un texto que firman Moreno Hueyo y Roberto Rodríguez Vagaría:

• El Dr. De la Rúa confió la conducción de la economía a José Luis Machinea y su equipo a solicitud de la Alianza y particular-mente del Comité Nacional, a quien se le sumaron economistas de la Fundación Centro de Estudios para la República. Así se hizo la reforma impositiva; el único programa conocido de reducción de gastos públicos, que posibilitó el primer acuerdo con el FMI y se organizó la lucha contra la corrupción desde la Oficina Anticorrupción. De esa tríada nació el conocido blindaje, la formidable operación de resguardo financiero que concretara el ministro Machinea.

• El Dr. Machinea, ante la crisis que importunaba al Bco. Central presidido por Pedro Pou, ofreció a Domingo Cavallo dicho cargo, antes de renunciar, buscando confianza y sosteniendo el compromiso de no devaluar, no dolarizar, no crear inflación. De esto dieron fiel testimonio todos los medios. El Dr. De la Rúa convocó con el mismo compromiso a un miembro prestigioso del gabinete: Ricardo López Murphy. Su equipo determinó que para salvar la convertibilidad, bandera de la Carta de los Argentinos, había que hacer una gran reducción del gasto. Las protestas en las calles, la queja partidaria, la renuncia de ministros, el alejamiento de dirigentes del Frepaso promovieron que el ministro decidiera retirarse.

• Otro pasaje del escrito dice que con el apoyo llegaron los desembolsos del FMI el 10 de setiembre de 2001. El fatídico 11 de setiembre cambió el mundo y frenó nuestra reactivación.

• Falta investigar quiénes convocaron, armaron, pagaron y movilizaron a grupos violentos que generaron enfrentamientos con el luctuoso saldo conocido. Desde luego que nadie del gobierno ordenó ninguna represión. En esto es preciso ser claro y enfático. No se ordenó ninguna represión.

• Se menciona el hecho anterior en el HSBC, pero esto es un choque entre custodios y atacantes, ajeno a los episodios generales. Hay un suceso desgraciado en el Congreso, también distinto. Nadie murió en Plaza de Mayo, aunque se deba repudiar hechos aislados de excesos policiales. Los sucesos trágicos ocurren en la Av. 9 de Julio, sin que nadie pueda prevenirlos, imaginarlos o comprenderlos.

• Pasamos por alto el tono de injuria gratuita que asume parte de los escritos de denuncia. Los denunciantes aún se hacen eco de la diatriba y la difamación, de esos que buscaban el menoscabo a través de la mofa o generar odios a partir de la mentira para vender aun a costa de dividir a los argentinos.

• Es increíble que todavía haya quienes siguen obnubilados por las deformaciones de la mentira y el engaño, por la invención y el chisme, incapaces de percibir la realidad tal como ha sido, y tal como es.

• Merece particular consideración la referencia a influencias negativas o el rol de familiares, en especial su hijo Antonio, quien no ocupó cargo alguno en el gobierno. Se le atribuyeron falsas opiniones, y hasta discursos en los que no intervino, como el de estado de sitio, o influencia sobre el momento de la renuncia presidencial. Para atacar al padre se atacó al hijo en su honestidad y sus sentimientos. A esto ahora se suman algunos correligionarios, quienes deberían saber la falsedad. El propósito fue crear la imagen de falta de conducción o decisiones para debilitar al gobierno. En otro tiempo se apeló a la tortuga o la guitarra para objetivos similares. Todo eso, desde luego, es sencillamente mentiroso.

• También será importante oír a las auto-ridades partidarias y a los gobernantes provinciales, porque las cosas son distintas de lo que se afirma en los documentos iniciales de estas actuaciones, y así como hubo muchas veces colaboración y, otras, disenso, también hubo casi siempre participación con opiniones y con nombres.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias