Relanzan compra de radares para aeropuertos civiles
-
Luisa González: "América Latina debería construir un bloque como la UE, más allá de la ideología de los gobiernos de turno"
-
Sobreseyeron a Claudio "Chiqui" Tapia en una causa por presunto lavado de dinero
La ministra
de Defensa,
Nilda Garré,
anuncia ayer
la licitación de
radares junto
a los rionegrinos
Miguel
Saiz (gobernador
radical)
y Miguel
Pichetto
(senador
peronista).
Serán para el
norte del país,
pero se harán
en Río Negro.
El argumento público que usó ayer la ministra: «Los radares serán muy importantes en la lucha contra el tráfico de drogas, armas y contrabando en general que está dando el gobierno nacional», remite más bien a actividades que están a cargo de las fuerzas de seguridad y no dentro de las funciones que Defensa fijó a los militares.
¿Habrá una cesión de esos aparatos para que los operen Gendarmería, Prefectura o fuerzas policiales? ¿O es que las Fuerzas Armadas colaborarán en tareas de seguridad porque la magnitud de esos delitos excede la capacidad del Ministerio del Interior?
La ubicación de los radares en la frontera norte del país contribuirá al control que ya ejerce la fuerza mediante el «operativo Pulqui». Es la detección, identificación e interceptación de vuelos furtivos que efectúan aviones Pucará, A4-AR Fightinghawks y Mirage con asiento en las provincias de Misiones y Chaco.
El teatro de operaciones es todo el espacio aéreo del norte argentino con lupa en el de la Triple Frontera. Para la interceptación de los aviones furtivos hoy la fuerza dispone de viejos radares móviles Westinghouse, pero es necesario contar con equipos tridimensionales ya que los que proveerá el INVAP -11 de acuerdo con el convenio que firmó ayer Kirchner- brindan sólo dos parámetros (distancia y acimut).
Estos son habituales en el uso de aeropuertos para la operación con aeronaves comerciales y requieren de la cooperación del avión comercial, pues debe tener encendido un equipo denominado trasponder para la adecuada identificación en vuelo. Garré formuló el anuncio en la Casa de Gobierno, tras el acto de firma del acuerdo con INVAP, empresa de capitales estatales y privados radicada en Río Negro que prevé la construcción de esos radares a un costo de 54 millones de pesos.




Dejá tu comentario