Es una incógnita todavía saber cuántos empleados del Gobierno de la Ciudad quedaron cesantes tras la decisión de Mauricio Macri de no renovar gran cantidad de contratos de empleo público. Un fallo judicial que esta semana ordenó reincorporar a esos trabajadores habla de 2.300, pero en el Gobierno porteño aseguraron ayer a este diario que la lista que manejan es de «cerca de 2.500». Según los funcionarios, ayer sólo se habría presentado «un 10 por ciento» de la nómina, luego del fallo judicial que promovió la Asociación Trabajadores del Estado (ATE).
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La asistencia fue despareja en las distintas áreas y en general los funcionarios no les dieron tareas a los que se presentaron a trabajar. El área más polémica resultó la de Educación, donde desde el ministerio a cargo de Mariano Narodowski se había denunciado que la gestión anterior contaba con «ocho secretarias» que cobrarían horas cátedra, pero sin ejercer la docencia.
El gremio de los maestros venía reclamando la reincorporación de 108 empleados del ministerio con contrato de empleo vencido el 31 de diciembre, pero ayer, según informó el Gobierno porteño, «sólo se presentaron unos 18 de 68», por un lado, y «12 de 38», por otro.
Lo cierto es que allí, si bien no hubo incidentes, la situación fue más tensa que en otras áreas porque se requirió la presencia de un escribano para que certifique quiénes se presentaron y se firme, además, una planilla.
Es una pelea con otro de los gremios, UTE-CTERA, que lleva el Gobierno de la Ciudad, además del enfrentamiento con ATE y el más numeroso de los sindicatos municipales, Sutecba. De esa agrupación, ayer Mauricio Macri habló con elogios. Dijo que sus dirigentes, Amadeo Genta y Patricio Datarmini, eran «más inteligentes», para referirse a que referentes de Sutecba habían suscripto un acta-acuerdo mediante la cual el martes comenzarán a delinear un censo de los 18 mil contratados que quedan, entre los cuales no se incluye a los 2.500.
Sin trabajo
En otras áreas del Gobierno porteño, la mayoría de los trabajadores que se presentaron no tuvieron tareas que realizar, se quedaron pocas horas y se retiraron, inclusive sin firmar planillas. Uno de los casos es el del canal de televisión de la Ciudad, que Macri ya anticipó durante la campaña que lo cerraba, porque consideraba que no podía funcionar en las actuales condicionesy que los nombrados obedecían a «amigos».
Al referirse a los 2.500 contratados, Macri dijo ayer que esas personas «no llevaban a cabo ninguna tarea, por eso no tienen ninguna tarea que realizar; incluso algunos no viven en el país».
De los empleados con contratos vencidos, el mayor número se encontró en los Centros de Gestión y Participación, las oficinas barriales de atención a los vecinos, que tenía bajo su órbita el socialista Roy Cortina durante la gestión de Jorge Telerman. Allí, según el Gobierno porteño, se contabilizaron cerca de 800 «empleados nombrados el último año».
Otro de los embates del macrismo contra la administración de Telerman se da en el área que conducía la actual legisladora kirchnerista Gabriela Cerruti, pero en general todas las direcciones generales del Gobierno porteño elevaron una lista de empleados para dar de baja.
Ahora, el gobierno de Macri espera que corra el plazo judicial para presentar los fundamentos de la apelación al fallo de la jueza Elena Liberatori (ver vinculada), mientras cumple la medida de reincorporar a los empleados, pero sólo dejándolos permanecer sin realizar actividades en la mayoría de los casos.
Dejá tu comentario