La última reunión de las comisiones en el Senado para debatir la Resolución 125 incluyó también denuncias de corrupción. El gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá (que apareció sorpresivamente en la sesión donde sólo estaba previsto que hablaran el tucumano José Alperovich y el chaqueño Jorge Capitanich), fue el encargado de lanzar la sospecha sobre la votación. «El tratamiento de esta ley se compara con el de la reforma laboral de Fernando de la Rúa. Ahora noto la geografía cambiada, como en esa vez», dijo, «así como se filmó 'La Gran Estafa I' se filmó 'La Gran Estafa 2'».
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La primera en saltar frente a la acusación fue la pampeana Silvia Gallego, cuyo voto aún no se conoce. «Voy a plantear una cuestión de privilegio, tras 30 años de actividad política sólo tengo una casa y un auto», le respondió.
Alperovich, por el contrario, defendió el proyecto oficial: «Si no fuera por esa resolución, Tucumán hubiera perdido 70 mil empleos», dijo sobre el peligro de la sojización: «Al negocio de la soja no hay con qué darle».
Con tono más doctoral, Capitanich explicó que «la regulación del comercio interno y externo es parte de las estrategias de los países». Y citó a China, donde «hay retenciones de hasta 25%», además del caso de Brasil, donde se cerraron las exportaciones de arroz.
Antes que ellos, Ricardo Echegaray del ONCCA denunció que existen más de mil productores de soja que declararon sus actividades en la Capital Federal, con cosechas por más de tres millones de toneladas.
Echegaray, quizá sin quererlo, puso la discusión sobre las retenciones en un plano netamente-fiscal. Explicó el costo que tendrán para el Tesoro las compensaciones a productores que se incluyeron en Diputados, alejándose del concepto de redistribución de riqueza que el gobierno le imprime a toda esta pelea.
El día terminó con 11 intendentes de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe hablando ante los senadores. Sólo los justicialistas de Chivilcoy, General Pinto, Luján y Bragado se animaron a contradecir a los productores, el resto apoyó la protesta.
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