El manejo prepotente del kirchnerismo en el Consejo de la Magistratura, reapareció ayer en un round que rozó el límite de lo autoritario, aunque finalmente y dentro de los términos reglamentarios los propios consejeros se encargaron de solucionar.
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Una pregunta efectuada por el diputado kirchnerista, Carlos Kunkel, al secretario general del cuerpo, Pablo Hirschmann disparó lo impensable a esa altura del Plenario, que hasta allí se desarrollaba con total normalidad.
Luego de leer una nota periodística, publicada el miércoles pasado en el diario «La Nación», el convertido en cuasi vocero presidencial preguntó al secretario Hirschmann si éste había sido el responsable de dar información al redactor de esa noticia.
La nota hacía referencia a los supuestos nombramientos de funcionarios por parte del oficialismo en cargos estratégicos del Consejo y citaba los sueldos que esos mismos cargos técnicos cobraban: entre 8.700 y 13.000 pesos, según se cita en la nota.
Ante la pregunta de Kunkel, el secretario del Consejo se limitó a escudarse en el artículo 43 de la Constitución nacional, que señala específicamente «que no podrá afectarse el secreto de las fuentes de información periodística».
Según Hirschmann «este artículo corre tanto para la fuente como para el periodista». Lo justifica en una defensa que el juez federal Daniel Rafecas hiciera ante la Magistratura, cuando se lo denunciara por adelantar el fallo de una de sus resoluciones a un periodista, antes de hacerse público.
Entendió Hirschmann que con esa pregunta, Kunkel estaba preasumiendo que el secretario había estado reunido con Ventura y que se le exigía una respuesta al respecto.
Ante su negativa, los compañeros de Kunkel, la diputada Diana Conti y los senadores Marcelo Fuentes y Nicolás Fernández, comenzaron a exigirle a Hirschmann, cual manada detrás del líder, que diera una respuesta inmediata a la pregunta y hasta amenazaron con no seguir con la orden del día establecido para el plenario, hasta tanto no se resolviera la tensa situación.
«Dentro de los códigos judiciales, se sabe que si por ejemplo un secretario de algún juzgado le da información a un tercero, sin consultar a su jefe, ese secretario vuela del puesto», fue el análisis al menos razonablede Conti, quien llamativamente junto con Kunkel y la representante del Poder Ejecutivo en el cuerpo, Marcela Losardo fueron los que, escalonadamente, más tarde llegaron a la reunión. Raro al menos teniendo en cuenta que fueron los impulsores de la movida contra Hirschmann.
Luego de idas y vueltas entre los consejeros, incluidos los que no conforman el espacio kirchnerista, el cuerpo decidió mediante el voto y por mayoría expulsar a Hirschmann del salón para seguir con su trabajo. No se sabía anoche si el funcionario volverá al cargo o a escuchar las sesiones del Consejo. Fue designado en la época cuando Julio Nazareno presidía la Corte y el Consejo. Es un jurista sin militancia partidaria. Tambalea en el cargo.
De esta manera, los oficialistas no lograron que el secretario les respondiera si él había sido la fuente del periodista y se tuvieron que conformar con seguir adelante pero sin su presencia.
Kunkel viene impulsando varios sumarios contra el funcionario del Consejo, desde hace ya un año y medio, para desplazarlo del cargo.
Sin embargo los titulares del Consejo desde esa fecha hasta la actualidad, no lo han apoyado en su aventura.
En tanto, los postulantes propuestos por los integrantes kirchneristas a la secretaría del cuerpo siguen generando dentro de ese mismo grupo, algún tipo de discusión.
Mientras Kunkel propone a Hernán Ordiales, Conti hace lo mismo con Alberto Cholakian, aunque están siempre atentos al llamado de la Casa Rosada para que quizás, el asesor de Fernández en ese cuerpo, Oscar «Cachi» Martínez sea postulado para ese cargo. Tan necesario como polémico.
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