La ministra de Desarrollo Social se consagra como mandataria provincial. El FpV suma 51,58%. En tanto el hijo de la Presidente se quedó con una de las dos bancas en juego de la provincia.
En la cuna del kirchnerismo, la ministra de Desarrollo Social de la Nación, Alicia Kirchner, peleaba esta noche la Gobernación con el radical Eduardo Costa, en una elección donde Máximo Kirchner, hijo de la presidenta Cristina de Kirchner, lograba una de las dos bancas de diputado nacional que se renovaban.
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Con el 96,05 por ciento de las mesas escrutadas en Santa Cruz, que no adhirió a la ley de elecciones primarias y habilitó la Ley de Lemas, el Frente para la Victoria suma el 51,58 por ciento de los votos, con Alicia Kirchner superando con amplitud a Daniel Peralta, quien buscaba la reelección.
El principal contrincante de Alicia Kirchner era el radical Eduardo Costa, de "Unión para Vivir Mejor", que cosecha el 45,83 por ciento de los votos y se quedaba con la "interna" del partido ante Osvaldo Pérez.
Más allá de la incertidumbre por la gobernación, sí estaba prácticamente asegurada una de las dos bancas de diputado nacional para Máximo Kirchner, que en las PASO había perdido por un estrecho margen contra la lista opositora "Unión para vivir mejor".
En ese sentido, el Frente para la Victoria cosecha el 46,24 por ciento de los votos frente a los 49,27% de "Unión para Vivir Mejor", que colocará en la Cámara baja nacional a Héctor Róquel.
"No hay gobiernos de transición nunca. La gente vota y elige presidente, gobernador e intendentes", aseveró a la prensa Máximo Kirchner al dialogar luego de emitir el voto en una escuela de Río Gallegos.
Allí llegó junto con su hijo, Néstor Iván, y su hermana, Florencia Kirchner, donde recordó "para los que hablan de feudo, que desde el 2005 no había ningún Kirchner de candidato por la provincia, excepto la Presidenta".