3 de junio 2005 - 00:00

Se multiplican los frentes en la pelea Kirchner-Duhalde

Reunión cumbre. Miguel Angel Estrella (pianista y embajador en la UNESCO): caricias parisinas con Eduardo Duhalde, discípulo de Ure en el teatro «cult».
Reunión cumbre. Miguel Angel Estrella (pianista y embajador en la UNESCO): caricias parisinas con Eduardo Duhalde, discípulo de Ure en el teatro «cult».
La guerra entre Néstor Kirchner y Eduardo Duhalde comenzó ya a multiplicarse en los más diversos terrenos. El municipal es uno de ellos. Alberto Fernández, el jefe de Gabinete, llamó indignado al teléfono del gremialista porteño Alejandro Amor para decirle: «El Presidente está muy enojado con ustedes por lo que están haciendo en el Sur». Se refería, claro, a la toma de varios municipios que, con cabecera en Caleta Olivia, realizaron los trabajadores de comunas santacruceñas (Puerto Deseado, Pico Truncado, etc.), en reclamo de una incorporación al salario de $ 200 no remunerativos que les habían otorgado. Todo el gobierno quedó alterado con las manifestaciones santacruceñas, sobre todo, los funcionarios provenientes de aquella provincia que tienen alguna aspiración, como Julio De Vido, que sueña con la gobernación. Es cierto que las protestas fueron llamativas: en Caleta, donde hay aproximadamente 500 empleados, salieron a la calle 6.000 personas para insultar al gobierno.

Si Fernández llamó a Amor, no es sólo por tratarse del segundo de la Federación de la actividad en todo el país. También pesa que Amor sea un duhaldista convencido, que en la Capital Federal está alineado con Daniel Scioli. Las sospechas de la Casa Rosada fueron más allá, ¿o Alfredo Atanasof, mano derecha de Eduardo Duhalde, no encabeza desde hace años esa asociación gremial?

Si las cosas no fueran así, es decir, si Amor y Atanasof no estuvieran enredados en ninguna conspiración de las que se les atribuye, igual merecerían su castigo. Néstor Kirchner decidió armar su propia liga de gremialistas municipales, denominada Frente Nacional de Trabajadores Municipales para la Victoria. La puso en manos de Juan Carlos Sluga, un viejo subordinado de Atanasof a quien Eduardo Duhalde incorporó a la Cámara de Diputados pero que, con el tiempo, cambió de fe dentro del abanico de credos del PJ. Sluga juega, si se quiere, con el caballo del comisario: el subsecretario de Asuntos Municipales, Claudio Leoni, forma parte de su agrupación y atrae a muchos sindicalistas de Santa Fe.

• Acusación

El contrapunto que se verifica en el campo gremial también puede ser detectado en la Cámara de Diputados. El pronunciamiento de los duhaldistas contra José Pampuro, rechazando que haya pedido que Chiche Duhalde se aleje del bloque de diputados oficialista, tuvo su respuesta ayer desde los kirchneristas de la Cámara baja. Un grupo de éstos envió ayer una carta al presidente de la bancada, José María Díaz Bancalari (quien había firmado la declaración contra Pampuro), donde acusaron a sus pares bonaerenses de «traer al Parlamento disputas de distritos que degradan el aporte que debemos hacer desde la función pública». En ese documento, los diputados reivindicaron su defensa a la gestión de Kirchner y afirmaron que la bancada del PJ «debe orientarse a garantizar su realización, quedando a resguardo de disputas sectoriales o internas partidarias distritales». El argumento de que lo de Pampuro fue una expansión innecesaria de un poder sobre otro quedó desfigurado, en la versión del kirchnerismo, en una puja por las internas del PJ.

• Adhesiones

De paso, los seguidores del Presidente se extendieron en adhesiones: «El bloque justicialista tiene la oportunidad histórica de asumir un rol importantísimo en la recuperación de la Argentina, acompañando y apoyando desde el Congreso de la Nación las políticas del presidente Kirchner, quien cuenta desde hace tiempo con el respaldo de la mayoría de los argentinos». Instaron, además, a sus pares justicialistas a «trabajar juntos para consolidar los logros de estos dos años de gestión: el crecimiento económico, la reducción de la pobreza y el desempleo, la renegociación de la deuda externa y el crecimiento de las exportaciones», entre otras cuestiones.

«Apuntamos a trabajar con espíritu federal y de grandeza, de unidad frente a los temas que importan a la Nación por sobre las cuestiones internas. Faltar a este compromiso o dejar que cuestiones internas lo opaquen sería un grave error», concluyeron. La carta lleva las firmas de los diputados justicialistas Juan Manuel Irrazábal, de Misiones; Daniel Varizat, de Santa Cruz; Jorge Argüello, de Capital Federal (ex macrista y aspirante a la Cancillería si Rafael Bielsa deja el cargo); José Mongeló, de Chaco; Roddy Ingram, de Chubut; Rosario Romero, de Entre Ríos; Rosana Bertone, de Tierra del Fuego; Jerónimo Vargas Aignasse, de Tucumán; Osvaldo Nemirovsci, de Río Negro, entre otros.

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