Se va Macri y deja dos suplentes

Política

El primer viaje al exterior del jefe de Gobierno porteño, convertirá por horas (o días) al legislador porteño Diego Santilli como mandatario de la Capital Federal, casi un sueño para ese diputado que el año próximo deja la banca y aún no tiene, en la política local, destino con cargo que se conozca, al punto que algunos lo animan a que diversifique la militancia con su otra pasión, como es River Plate y se entregue al mandato familiar.

Mauricio Macri partirá el viernes, por diez días, en su primera gira oficial con destino a las ciudades de Pekín, Shanghai y Tianjin. También irá a Hanoi (Vietnam), y confirmará una escapada a Roma, en compañía del ministro de Desarrollo Económico, Francisco Cabrera, quien buscará inversiones en Oriente, especialmente para la construcción e intalación de un Polo Informático, proyecto que debe aprobar la legislatura porteña.

  • Presagio

    En ausencia de Macri quedará, claro, la vicejefa Gabriela Michetti, pero la funcionaria tiene prevista una atención médica que no podría postergar, sobre el final del viaje del jefe porteño, con lo cual le toca a Santilli, en su carácter de vicepresidente primero de la Legislatura, hacer la suplencia.

    En función de esa posibilidad, el legislador apunta buenas como si fuera un presagio de la tranquilidad que le deparará ser el inquilino en el despacho de Macri, aunque fuera en una estancia breve. Ayer, por ejemplo, festejó el triunfo de su club con Banfield, en el estadio de ese club, invitado nada menos que por Eduardo Duhalde. Se conformó el ex presidente con su presencia ya que, la semana pasada, también le habían cursado invitación para concurrir, en Mar del Plata, al encuentro del Movimiento Productivo, pero Santilli se excusó. Junto al diputado y al bonaerense, la esposa del propietario del Inter de Milán, Massimo Moratti. La dama, Milly Bonatti, aguardó junto a Duhalde que Julio Cruz -a quien acompañó- recibiera una plaqueta en el club donde debutó.

    Pero para Santilli, la jornada sólo fue una distracción dominguera, ya que Macri le ha encomendado (también al titular del bloque PRO, Oscar Moscariello) que antes de partir, es decir esta semana, le asegure la sanción de dos leyes que hace tiempo viene pidiendo y no lo logra. Se trata de los dos proyectos que proponen un endeudamiento para la Ciudad de Buenos Aires.

    Por cierto, el más complejo ya tuvo aprobación legislativa para permitir una nueva serie de Bonos Tango por $ 1.600 millones para volcar a infraestructura escolar y hospitalaria. Pero el ministro de Hacienda, Néstor Grindetti, necesita además que los diputados le aprueben ahora las condiciones del bono que, difícil de colocar hoy en el mercado, debió dividir en etapas y solicitar también un crédito puente por $ 200 millones. Aún con el kirchnerismo dividido, el proyecto cuenta con despacho, lo mismo que el otro pedido de crédito por $ 150 millones para la compra de aparatos para los centros de salud, para lo cual el Gobierno macrista tiene previsto llamar a una licitación nacional e internacional.

  • Seguimiento

    Para alivio de los diputado PRO, el viernes pasado, se realizó una reunión de legisladores y ministros con el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, quien monitorea a diputados y funcionarios con un seguimiento a través del llamado «Tablero de Control». De acuerdo al testimonio de los legisladores, el titular de los ministros consideró que a pesar de que decenas de leyes enviadas por el ejecutivo no fueron tratadas, el bloque no merecía la luz roja en el tablero. Es que además de los avatares que concentran al kirchnerismo por éstas horas -además del conflicto nacional, las internas propias del bloque- las ausencias en comisiones se registraron para todas las bancadas. Inclusive algunos proyectos con despacho sólo contaron con la firma del oficialismo porteño.

    Por otra parte, además del debut que se espera de Santilli al frente del ejecutivo, también Michetti (y por más tiempo que el legislador según lo previsto) estará de estreno en reemplazo de Macri. Los dos ya manifiestan una curiosidad particular por el pronóstico meteorológico, que tiene historia de haberle jugado algunas horas de mortificación a los suplentes de los jefes comunales.
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