Una de las razones que con frecuencia se mencionaban en tiempos de Carlos Menem para justificar la prolongada estancia de Martín Balza al frente del Ejército (más de 8 años) era que el ahora embajador en Colombia «mantiene en caja» al Ejército, es decir ordenado, sin sobresaltos ni complicaciones para el poder político.Pero ni siquiera el contrabando de armas a Ecuador y Croacia, o el asesinato del soldado Carrasco, dos escándalos que amenazaron con salpicarlo, lo pudieron conmover en su comando. Tampoco su impopularidad entre los retirados, al punto que fue expulsado como socio del Círculo Militar, después de la publicitada autocrítica que hizo en nombre del Ejército por televisión. Y a él mismo no lo conmovía tampoco el hecho de que un general más moderno -Carlos
Una forma de afirmar la disciplina interna y el propio mando de
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