Pocos parecen recordar que al Senado de la Nación le resta todavía integrar la banca de la minoría por la Capital Federal -el distrito vidriera de la Argentina-, mandato que durará seis años. Sin fallo judicial aún sobre el resultado del 14 de octubre, la silla quedará vacía hasta el año próximo. La pelea sigue en la Cámara electoral, entre Gustavo Béliz y Alfredo Bravo, quien obtuvo la resolución a su favor en la Junta, pero fue apelada. Gustavo Béliz espera que la Justicia le conceda la banca de senador por minoría de la Capital Federal, para lanzar desde allí su candidatura a jefe de Gobierno para 2003 y fortalecerse para pelear por la presidencia del PJ porteño.
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El ex legislador admitió a este diario que aspira a conducir el intervenido peronismo de la Ciudad de Buenos Aires, una decisión que hasta ahora no había definido.
La disputa judicial que mantiene con el socialista Bravo por el escaño impidió que asumiera el tercer senador por el distrito porteño junto con el resto de los legisladores. La decisión podría postergarse hasta marzo próximo, y mientras tanto, la Ciudad de Buenos Aires mantendrá la representación por la mayoría, que retuvo la Alianza para Rodolfo Terragno y Vilma Ibarra, con el plus que agregó el sorteo de mandatos beneficiando al distrito con 6 años continuos, lo que hace más apetecible la pelea judicial. Bravo compitió por el ARI que comanda Elisa Carrió y, a la vez, por el partido Nuevo Milenio, y la suma de esas dos boletas supera en votos a los que obtuvo Béliz, quien también fue al cuarto oscuro con dos listas distintas de candidatos a diputados nacionales, pero la tira de senadores fue por el mismo partido PAIS.
El ex legislador sustuvo ante la Justicia que la Constitución otorga la banca al «partido» político que saliera segundo en la votación y no al postulante. La Junta electoral, una vez que aceptó recusar a pedido del belicismo a la jueza María Romilda Servini de Cubría por haber permitido que Bravo fuera con dos alianzas distintas, dio la razón al candidato del ARI. De todos modos, no pudo asumir porque Béliz apeló a la Cámara, que se expediría esta semana. Si lo hace en contra del fallo de la Junta, Bravo apelaría a la Corte.
• Resistencia
Bravo continúa en su banca de diputado nacional hasta que se defina la cuestión y no la abandonaría si perdiera la banca, seguramente sería el último cargo al que pudiera aspirar el socialista tras la amarga elección que protagonizó el 14 de octubre, al punto de pelear voto a voto con su ahora contrincante. Béliz espera ahora un resultado a su favor, que le otorgaría como título adicional haber remontado el bochornoso resultado electoral del PJ en las últimas elecciones porteñas del año pasado (1,8% de votos) y además la obtención de la banca.
En ese caso, no dudaría en postularse a presidente del PJ Capital en un acuerdo con distintos sectores que podría bendecir ahora Eduardo Duhalde, así como Carlos Ruckauf respaldó su candidatura a senador, al menos hasta el inicio de aquella campaña política. Ruckauf se mostró la semana pasada con Mauricio Macri, en un intento de captura del titular de Boca Juniors ante la opinión pública.
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