12 de julio 2006 - 00:00

Sorpresivamente, Cristina propuso excluir de superpoderes los gastos reservados

La primera dama Cristina Kirchner volvió hoy a acaparar todo el protagonismo en el Senado, al utilizar casi dos horas para defender el proyecto oficial que le otorga "superpoderes" al Poder Ejecutivo.

Fue la segunda vez, en menos de una semana, que la esposa del presidente Néstor Kirchner asume personalmente la defensa del Gobierno durante una sesión de la Cámara alta.

El jueves último, la primera dama habló durante más de cuatro horas para justificar el proyecto oficial de reglamentación de los decretos de necesidad y urgencia.

La exposición de la primera dama fue hoy un "calco" de la anterior: criticó a la oposición, a la que calificó de "lamentable"; fustigó nuevamente a los medios de comunicación y realizó un análisis crítico del papel del Congreso durante los últimos gobiernos.

También propuso modificar el proyecto oficial para dejar fuera del alcance de la reforma a los gastos reservados y de inteligencia, para que sólo puedan ser modificados por el Congreso, como hasta ahora.

La primera dama afirmó, en este contexto, que los "verdaderos superpoderes" eran los que el Congreso le cedió en marzo de 2001 a Domingo Cavallo, ex ministro de Economía de Fernando De la Rúa.

"De la Rúa estrenó los superpoderes", dijo la primera dama al defender la propuesta del Gobierno que le permitirá cambiar el destino de las partidas del Presupuesto sin el control del Congreso.

"No es cierto que se vulnere la división de poderes. La modificación es absolutamente de caracter administrativo del Estado", amplió la legisladora, quien además detalló las diferencias entre los "superpoderes" de Cavallo y los que pidió el Gobierno.

Cristina Kirchner remarcó, en ese sentido, que los "superpoderes" del ex ministro incluían la posibilidad de centralizar organismos autárquicos, reformar la ley de ministerios, crear o eliminar impuestos y emitir bonos.

"La ley 24156 (de Administración Financiera) tiene 137 artículos. Estamos modificando sólo uno", se defendió la primera dama, quien también aclaró que la reforma "no toca los sistemas de control".

"Se pretende decir que estamos violando la Constitución y la violación de poderes porque modificamos una ley que no existía hasta el año 1992", amplió la senadora.

Rechazó también que, como denuncia la oposición, el cambio que propone el Poder Ejecutivo reduzca la calidad de las instituciones: "si tenemos un problema de calidad institucional, ése es la calidad de la oposición", dijo.

La legisladora reseñó que la modificación que pidió el Gobierno "rige en casi todas las provincias y en algunos distritos", y ofreció como ejemplo las facultades que tiene el intendente de Rosario para cambiar partidas del Presupuesto comunal.

Dejá tu comentario

Te puede interesar