Los familiares de las víctimas del atentado contra la AMIA y los dirigentes de la comunidad judía que los acompañarán a Nueva York viajarán todos el próximo domingo, tras la observancia del Iom Kippur (Día de la Expiación), la fecha más solemne del calendario hebreo.
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La intención del viaje es presenciar el discurso que dará Néstor Kirchner ante la Asamblea de las Naciones Unidas el martes que viene, en virtud de que el Presidente les aseguró en dos oportunidades que en esa mensaje incluirá párrafos de denuncia a la República Islámica de Irán, nueve de cuyos ciudadanos fueron imputados por la Justicia argentina de organizar, planificar y financiar el ataque terrorista contra la sede de la mutual judía.
Los viajeros serán Sergio Burstein, Olga Degtiar, Graciela Furman y Daniel Komarovsky por los familiares; Aldo Donzis, presidente de la DAIA, su par de la AMIA, Luis Grynwald, y el secretario de esta entidad, Edgardo Goremberg.
Sin embargo, la confirmación del viaje de los dirigentes comunitarios llegó sólo después de una larga charla con los familiares; Grynwald y Donzis mantuvieron (¿mantienen?) hasta último momento sus dudas respecto del contenido del discurso que dará el Presidente; sin embargo, Burstein los convenció recordándoles la doble promesa de Kirchner. En diálogo con este diario, Burstein dijo que «nos prometió dos veces, a los familiares, que iba a hablar de Irán en la ONU. No tengo por qué dudar de la palabra del Presidente, y por eso ni pregunté por el contenido de su discurso».
Cabe recordar además que Kirchner -a quien acompañará Jorge Taiana- precederá en el púlpito de la Asamblea de la ONU nada menos que a Mahmoud Ahmadinejad, presidente de Irán, quien -en caso de que el sureño ataque a los iraníes resposabilizados del atentado- podría responder la diatriba con una propia contra el argentino. La duda es si Kirchner le contestará, algo que sólo podrá hacer una vez abierta la sesión de la Asamblea General y luego de que se hubieren escuchadotodos los discursos presidenciales. Todo arrancará el martes 25 a las 16, cuando está previsto que Kirchner se suba al podio; el embajador ante la ONU Jorge Argüello, según los familiares, se ocupó personalmente de garantizarles el ingreso a la Asamblea.
El miércoles 26 toda la delegación, con los más altos directivos del American Jewish Committee (AJC), irán al «Ground Zero», el sitio que ocupaban en el Lower Manhattan las torres del World Trade Center, para rendir homenaje a las víctimas de ese otro ataque terrorista. «Se los invitó al Presidente y a su esposa a participar del acto; estamos aguardando la respuesta de Ceremonial de la Casa Rosada», dijo otra fuente cercana a los familiares. Es casi seguro que el matrimonio presidencial estará allí: la foto será demasiado atractiva como para perdérsela.
Firmas
Por la tarde, los familiares entregarán las más de 150.000 firmas que se recolectaron pidiéndoles a la ONU y a sus países miembros que cooperen con la Justicia argentina en el esclarecimiento del atentado y la captura de los acusados. Será ante David Harris, director ejecutivo del AJC, quien a su vez se comprometerá a entregársela a Ban Ki-Moon, el secretario general de la ONU.
Y eso será todo: salvo algunas reuniones más que mantendrán antes de que aparezca la primera estrella, los integrantes de la delegación interrumpirán toda actividad a partir de ese momento del miércoles porque comenzará la fiesta de Sucót. Se trata de una fecha jubilosa, que celebra la cosecha construyendo «succot» (cabañas) en las que por su techo debe filtrarse la luz de la luna y el sol. Es la vuelta a la alegría, tras los diez «Días terribles» (Iamim Noraim) que median entre el Rosh HaShaná (Año Nuevo) y el Kippur. Para entonces, dirigentes judíos y familiares de las víctimas sabrán -a estar de los discursos en la ONU- si tienen razones para la alegría, o si otro año habrá pasado en vano en su búsqueda de verdad y justicia.
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