17 de septiembre 2007 - 00:00

También ecuménico

Rosh Hashaná ecuménico y opositor en el templo de la calle Libertad, el mayor de la Argentina. Además de las familias Werthein y Sielecki (entre los mayores sostenedores de esa comunidad ) se acomodaron en ese bello ámbito Roberto Lavagna y su fiel acólito Alberto Coto, Gabriela Michetti, Esteban Bullrich y Jorge Telerman, entre otros. El rabino Sergio Bergman, dueño de casa, sentó a su derecha en el púlpito al cardenal primado Jorge Bergoglio, a quien presentó como «mi maestro, mi pastor, mi amigo». En un hecho inusual, pero cada vez más habitual, el rabino cedió el uso de la palabra al cura, a quien introdujo recordando el cruce de la Plaza San Pedro que hizo Juan Pablo II para visitar la Sinagoga de Roma. Bergoglio, en su larga homilía, volvió a reclamar que los dirigentes (léase el gobierno) no olviden a los desposeídos, y les recordó que del polvo venimos y al polvo vamos. «No se la crean: lo nuestro es sólo pasajero, efímero», los amonestó in absentia, para cerrar con un pedido de «volver a los valores republicanos».

Dejá tu comentario

Te puede interesar