El radical Julio Cobos
encabezó ayer un acto con
Cristina de Kirchner en
Casa Rosada. El matrimonio
le encomendó como
trofeo una UCR 100%.
Como en el PJ, fracciones radicales también piden la normalización del partido, pese a no estar intervenido por la Justicia electoral. Las huestes del radical kirchnerista Julio Cobos y de la candidata de la Coalición Cívica, Margarita Stolbizer, salieron a reclamar al unísono el llamado a internas para renovar las autoridades partidarias.
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Pero el trámite no será sencillo. El senador jujeño Gerardo Morales fue consagrado en diciembre del año pasado nuevo jefe del Comité Nacional de la UCR por dos años. El ex compañero de fórmula presidencial de Roberto Lavagna había completado el mandato vacante del mendocino Roberto Iglesias, quien renunció a su cargo disconforme por el acuerdo electoral con el ex ministro de Economía de Néstor Kirchner.
Morales fue el principal impulsor de las intervenciones partidarias a los distritos que se sumaron a la Concertación plural inventada por la Casa Rosada. Por eso el vicepresidente Cobos ya prepara para la tercera semana de marzo una cumbre de la UCR kirchnerista en Junín -el anfitrión será el intendente Mario Meoni- para intentar copar el radicalismo. Allí, incluso, podría salir el nombre de un postulante para desplazar a Morales: el ex gobernador rionegrino Pablo Verani.
La semana pasada, otro radical K, el gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, se metió incluso en la interna del PJ y consideró que la posible asunción de Kirchner como presidente del justicialismo ayudará a la democratización que está buscando el radicalismo y al «fortalecimiento de la concertación plural».
El mandatario santiagueño reclamó que se «democratice el partido» y que «haya elecciones», para lograr la normalización del radicalismo. No sólo su provincia está intervenida por la cúpula de la UCR, también Mendoza, Río Negro, Corrientes y Tierra del Fuego fueron sancionadas por el Comité Nacional del partido. Y en la provincia de Buenos Aires, los distritos de Olavarría, San Isidro, Vicente López, Junín y Pergamino, todos gobernados por intendentes radicales K de la primera hora, también fueron intervenidos. Le siguen Ramallo, Arrecifes, San Pedro, Escobar, Villarino, Henderson, San Antonio de Areco y Leandro Alem.
Por eso, y a pesar de no ser una radical kirchnerista, Stolbizer también está a favor de una reorganización partidaria. La agrupación radical Pensamiento y Acción (PyA), alineada con la ex candidata a gobernadora bonaerense, volvió a cargar duramente contra las autoridades del Comité Nacional de la UCR al sostener que «se da la paradoja de que mientras el justicialismo realizará elecciones libres y democráticas en que sus afiliados elegirán una nueva conducción, la UCR que otrora fue el partido de la democracia interna, permanece secuestrada por una camarilla de fracasados mediante pactos espurios y maniobras ilegítimas. Han convertido al radicalismo en un partido verticalista».
«La actual dirección partidaria encabezada por Gerardo Morales, que en Jujuy, su propia provincia, salió tercero en la elección de octubre, es producto de artilugios y aparcerías, consagrada en un plenario con apenas cincuenta delegados y varios distritos intervenidos y otros con mandatos prorrogados», denunció PyA.
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