5 de noviembre 2007 - 00:00

También obispos buscan a Cristina

Jorge Bergoglio
Jorge Bergoglio
Víctima de su propio rigor, Jorge Bergoglio deberá poner a prueba a partir de hoy, en la 94ª Asamblea Plenaria del Episcopado, su rígido esquema de solicitud de audiencias con los poderes del Estado. El jefe de la Iglesia Católica argentina ya le envió señales de buena vecindad a Cristina de Kirchner, pero no todos los obispos están de acuerdo con el manejo de las relaciones públicas del jesuita.

El ala más dialoguista del Episcopado, encabezada por el obispo de San Isidro, Jorge Casaretto, y por el santafesino José María Arancedo prioriza el contacto directo con la presidente electa para dar por sepultada la controvertida relación de la Iglesia Católica con Néstor Kirchner. Y aunque a partir de hoy en Pilar se abrirá el debate sobre la conveniencia, o no, de agendar esta semana una audiencia con la primera dama, Bergoglio ya dispuso un rígido esquema de precondiciones para entrevistarse con la esposa del jefe de Estado.

Para Bergoglio, el camino para llegar a la presidente electa es el mismo que la comisión ejecutiva del Episcopado trazó el año pasado: primero deben ser recibidos por la Corte Suprema de Justicia -ese encuentro ya se concretó a fines del año pasado-, luego por ambas cámaras del Congreso, y recién después por la futura presidente. Y aunque Bergoglio, Agustín Radrizzani, Sergio Fenoy y Luis Villalba ya reclamaron por escrito que los reciba Daniel Scioli, como presidente del Senado, y Alberto Balestrini, como titular de Diputados, todavía la Casa Rosada no autorizó esa reunión.

  • Sospecha

  • Pero ahora, con las elecciones ganadas y con Kirchner cediéndole el protagonismo a su esposa, el escenario podría cambiar. Una audiencia exprés en el Congreso podría destrabar la demorada foto entre el matrimonio presidencial y los obispos. Eso siempre y cuando la ceremonia de beatificación de Ceferino Namuncurá el 11 de noviembre en Río Negro no termine de empantanar la relación entre el Episcopado y el Poder Ejecutivo.

    En varios despachos clericales sospechan que el desembarco del secretario de Estado, Tarcisio Bertone, en la Patagonia para la beatificación de Ceferino es una maniobra orquestada por el flamante cardenal Leonardo Sandri, histórico operador papal de Carlos Menem cuando Esteban Caselli era embajador en San Pedro, para terminar de embarrar la relación Cristina de Kirchner -Bergoglio. Por ahora, solamente Scioli y el secretario de Culto, Guillermo Olivieri, estarán en la ceremonia que se realizará en la localidad rionegrina de Chimpay con el jefe de gobierno vaticano. Que el vicepresidente privilegie un encuentro con el cardenal Bertone por sobre la nunca concedida audiencia al Episcopado argentino es ya un gesto que incomoda a los obispos de nuestro país. Pero aún peor sería que Néstor y Cristina de Kirchner se muestren con el enviado del Papa Benedicto XVI antes de reunirse con Bergoglio y compañía.

    Lo concreto es que la 94ª Asamblea Plenaria del Episcopado debutará hoy por primera vez en la era Cristina. El encuentro se llevará a cabo luego de que Bergoglio felicitara a la primera dama por su triunfo mediante una carta, que la electa presidente todavía no retiró del Senado, pese a la tensa relación que hasta aquí mantuvieron el Gobierno y la Iglesia.

    La misiva firmada por Bergoglio indicó que durante el plenario ofrecerán una « oración por su gestión».

  • Temario

    Los obispos tratarán el intercambio pastoral y luego debatirán sobre la aplicación de las conclusiones de la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y el Caribe, conocidas como el Documento de Aparecida, en el que los prelados de la región abordaron los desafíos de la Iglesia al inicio del tercer milenio.

    Ese texto había desatado una polémica en noviembre del año pasado cuando Bergoglio globalizó sus ataques contra el gobierno de Kirchner y denunció en Brasil ante una tribuna de obispos extranjeros la « inequidad escandalosa» que padece la Argentina.

    De todas formas, el tema central de la asamblea de obispos argentinos será «La vida consagrada» y estará a cargo de la Comisión Episcopal que preside el obispo de Comodoro Rivadavia, monseñor Virginio Bressanelli. Además, los purpurados recibirán informes de la Comisión Episcopal de Ministerios, del Consejo de Asuntos Económicos, de la Comisión Episcopal de Comunicación Social y de la Pastoral Social.

    En noviembre del año pasado, Bergoglio ni siquiera aceptó que se sometiera a votación la moción presentada por el arzobispo de Santa Fe, José María Arancedo, quien osó proponer que la Comisión Ejecutiva del Episcopado diera el primer paso hacia la reconciliación con el gobierno y solicitara una audiencia en la Casa Rosada.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar