Temor por el arsenal de la URSS
-
La Justicia desestimó una denuncia contra Ricardo Quintela por inexistencia de delito
-
Entre Adorni y el malestar por la economía: la imagen de Milei cayó siete puntos en marzo
Alexei Yablokov, director del Centro de Política Ecológica rusa, dijo que tras la desintegración de la URSS «se perdió el control sobre los laboratorios de bacterias» de Kazajstán y Uzbekistán. «Sería posible que de algunas de esas repúblicas en Asia central salieran» esporas de ántrax, afirmó Yablokov.
Ken Alibek, subdirector del siniestro consorcio Biopreparat, que se encargó de fabricar esas armas en 40 laboratorios con 60.000 trabajadores, divulgó el atroz alcance del programa tras exiliarse a EE.UU. en 1992. Entre los muchos datos que aportó al espionaje norteamericano, en audiencias en el Congreso, en la prensa y en su libro «Biohazard», narró cómo todavía en 1988 se le ordenó fabricar en dos semanas más de 8.000 kilos de esporas del polvo rosáceo de ántrax.
Por otra parte, el experto Yablokov denunció hace tres años el robo de hasta 84 «maletines nucleares» o bombas atómicas de bolsillo. Pero se mostró prudente ante la versión israelí de que Osama bin Laden podría poseer 12 de ellos. «Es verdad, suponemos que en 1991 se ro-baron algunos» de los 132 maletines nucleares portátiles fabricados, pero «cada seis o siete años habría que renovar su carga para que no caduquen», dijo.



Dejá tu comentario