Gustavo Hoyo, coordinador de la campaña Diálogo por Malvinas y quien entregó al Papa Francisco el cartel que insta a que el Reino Unido a dialogar con Argentina acerca de las islas, se refirió al momento de la foto. El titular desmintió las afirmaciones de la diputada del PRO Laura Alonso y aclaró la buena voluntad de Francisco para posar con el cartel. En tanto, el Vaticano también hizo declaraciones al respecto.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Hoyo sostuvo: "Francisco nos dijo que sigamos adelante, para nosotros fue un montón". En declaraciones a CN23, agregó: "El Papa se guardó el cartel y se lo dio al custodio, y yo le dije por favor que me lo devuelva porque es el único que tengo. El hombre no sabía si le estaba hablando en serio o no. Eso habla de la pobreza de la campaña".
En tanto, el impulsor de la campaña se refirió a las críticas de la diputada del PRO Laura Alonso y dijo: "Me dolió muchísimo. La declaración de Alonso no es cierta, yo en ningún momento lo obligo. Cuando se acercó lo tomé de la mano y le expliqué de qué se trataba, me prestó mucha atención. Dio un paso para atrás y posó para la foto. No sé cómo se puede obligar a tamaña persona a hacer algo así. Intentaron ensuciar la figura del Papa".
Hoyo afirmó también en Radio La Red que "Lo importante es que el Papa no actuó como argentino, sino como jefe de un Estado soberano independiente, y que tuvo una manifestación clara que es adherir al diálogo".
En tanto, en una actitud protocolar, el Vaticano sostuvo que "se trata de una foto tomada en el contexto de la audiencia general durante la cual numerosos fieles ofrecen al papa muchos objetos, a menudo sólo con el fin de tomarse una fotografía", explicó Ciro Benedettini, portavoz adjunto del Vaticano.
La fotografía del papa Francisco sonriendo cuando le entregaron el cartel con la leyenda "Es tiempo de diálogo entre Argentina y Reino Unido por Malvinas", tuvo amplia repercusión.
El Vaticano recalcó que el Papa ha querido siempre mantener el contacto físico con la muchedumbre que asiste a las audiencias y con frecuencia recibe regalos.
Sin embargo, la posición de Francisco respecto al diálogo por Malvinas consta de larga data, ya desde sus tiempos como cardenal. El año pasado Francisco saludó y dedicó varios minutos a un grupo de excombatientes de Malvinas durante una audiencia del miércoles. "Nos exhortó a seguir trabajando por la paz", contó uno de los 39 asistentes al encuentro.
El cardenal Jorge Mario Bergoglio, hoy papa Francisco, aseguró en 2012 que las Islas Malvinas eran un territorio "usurpado". "Son nuestras", declaró, una afirmación que suscitó reacciones en el Reino Unido cuando resultó elegido como jefe de la Iglesia Católica en marzo del 2013.
Inmediatamente después de ser elegido pontífice, Cristina de Kirchner solicitó a Francisco su mediación para que Londres acepte sentarse a negociar sobre la soberanía del archipiélago.