Hoy Miranda atraviesa una situación políticamente compleja. Desde la designación de Duhalde como presidente, el tucumano se había mostrado como un aliado, llegando a ser señalado como el posible candidato oficial del duhaldismo en la provincia, siempre y cuando lograra la polémica habilitación de su reelección.
Desde el menemismo, denuncian que el adelantamiento sólo tendría un fin político beneficioso para Duhalde: aprovechar la coyuntura crítica para que la gobernación recaiga en manos de Alperovich.
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