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10 de abril 2006 - 00:00

UCR recicla el "modelo Castillo" para pactos

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Margarita Stolbizer
La UCR empezó este fin de semana a proyectar su táctica de supervivencia para 2007: 32 intendentes radicales de Buenos Aires acordaron que el año próximo tendrán « libertad de acción» para enhebrar frentes políticos en sus territorios, fijando como regla el «modelo Castillo».

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En Mar del Plata, los alcaldes de la UCR bonaerense -faltaron 12 de los 44: algunos de mucho peso como Gustavo Posse (que se excusó a último momento) y Enrique García- convinieron que cada uno podrá avanzar con los pactos políticos que considere convenientes en sus distritos.

Es el modelo electoral que en los 90, tras el crimen de María Soledad Morales, Arnoldo Castillo montó en Catamarca a partir de un enlace entre la UCR y sectores peronistas críticos del control que, por entonces, en aquella provincia, el clan Saadi tenía del PJ.

Esa fórmula se expandió y, en los últimos años, se replicó con variantes en Corrientes -nació en 2000, con un sistema de ensambles curioso: De la Rúa-Duhalde vs. Menem-Romero Feris- y en Santiago del Estero, en 2004, luego de la debacle de los Juárez.

El «modelo Castillo», que también tuvo expresiones en los municipios, asoma ahora como el recurso indicado, sino el único, para los caciques de la UCR bonaerense que imaginan pactos electorales para 2007 aunque unos con y otros contra Néstor Kirchner.

En rigor, en Mar del Plata, compartieron rondas y sobremesas de fin de semana exponentes de las tres fracciones en que, como reflejo del segmentado mapa nacional, conviven bajo el paraguas radical y coincidieron en destacar y defender su pertenencia a la UCR:

1- Los promotores de un acercamiento con sectores de centroizquierda, como el socialismo y el ARI, de perfil opositor a Kirchner, que tiene como principal vocera a Margarita Stolbizer y que se sostiene sobre el Grupo de Encuentro Nacional (GEN). En la cumbre de Mar del Plata, estuvieron Omar Duclós (Azul), Sergio Buil (Rivadavia), Omar Foglia (Casares) y Eduardo Jordán (San Antonio de Areco), entre otros.

2- Los que auspician un entendimiento con la Casa Rosada -los bonaerenses no necesariamentecon Felipe Solá- pero proponen marcarlos tiempos («deberíamos acordar dentro de 8 o 10 meses», tantean) para no quedar entrampados en la interna del peronismo kirchnerista. Este sector agrupa a la mayoría de los intendentes de la provincia que, sin simpatizar plenamente con Kirchner, entienden que en 2007, el FpV no tendrá rival y, además, necesitan del auxilio de obras y subsidios del gobierno. Allí figuran, entre otros, Daniel Katz (Mar del Plata), Mario Meoni (Junín) y Héctor Gutiérrez (Pergamino).

3- Un tercer bloque proponepactar cuando antes con el gobierno porque entienden que no hay opciones: «Si en 2007 es Kirchner o Sobisch, no tenemos dudas que estamos con Kirchner». En Buenos Aires, este espacio que repite el planteo de los correntinos Arturo y Ricardo Colombi, es minoritario.

Explicitada la fragmentación, el dato es obvio: lejos de leerse como un mensaje pro Kirchner, el mecanismo de alianzas libres convenido en Mar del Plata, es un medio de supervivencia para los alcaldes que retendrán el sello UCR y, a la vez, podrán pactar según su conveniencia. En rigor, el documento que firmaron los jefes comunales contiene dos críticas muy precisas y de extrema dureza contra el oficialismo: la «parálisis» en la gestión de Solá y el temor a eventuales golpes institucionales por parte del peronismo kirchnerista.

A la administración bonaerense la tildan de embretada en la guerra de la sucesión mientras que, por otro lado, alertan sobre los riesgos de que comiencen las «operaciones políticas», según dijo un jefe comunal, para « debilitar» o, incluso, «voltear a intendentes».

El motivo es el siguiente: en muchos distritos, los alcaldes de la UCR quedaron con concejos deliberantes en manos del FpV. En algunos casos -dan, como ejemplo, Junín y Tandil- el kirchnerismo intentaría, de acuerdo con lo denunciado, arrinconar a los intendentes.

¿Forma parte de un sistema de intimación para apurar a los radicales a pactar con la Casa Rosada? Por ahora liberan a Kirchner de esas presiones -«no debe ni saber», lo protege un jefe comunal-mientras advierten que no tienen vía de diálogo con Solá.

En 15 días, la cumbre de intendentes tendrá su segunda etapa con la incorporación de legisladores nacionales y provinciales de la UCR.

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