Entretelones de la pelea en la UIA

Política

La dirección de la central fabril mantiene una tensa relación con De Mendiguren.

“Las duras acusaciones del Vasco (José Ignacio De Mendiguren) fueron un intento fallido de romper la institucionalidad en la UIA. No lo logró. Nadie salió a respaldarlo” señaló un importante industrial a Ámbito tras el escándalo desatado por las declaraciones públicas en las cuales De Mendiguren, que además es presidente del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), denuncia que el sector textil fue vetado de tener un cargo en la conducción para que las grandes empresas copen la UIA”.

Para De Mendiguren, y según sus palabras, el problema es que “ante cada gobierno que asume, hay una pelea por la interlocución con el gobierno”. Recuerda que el gobierno de Mauricio Macri lo tuvo con la Asociación Empresaria Argentina (AEA) que agrupa a las grandes empresas.

Sorpresa

En tanto, lo que más sorprendió a muchos los industriales es que un miembro de la UIA ande acusando que lo vetaron (sin pruebas, dicen) y además que siembre un manto de sospecha sobre una de las empresas más importantes del país, Techint, que prefirió ignorar estas acusaciones por considerarlas “absolutamente infundadas”.

Asimismo, otros importantes industriales acusan al titular del BICE de ser “muy ingrato” justamente con los directivos de esta empresa “que siempre le tendieron una mano al Vasco”.

En medios de la UIA se comenta que la lista de unidad fue conformadas hace diez días, incluyendo a De Mendiguren como miembro de la Junta de la entidad (cargo que tiene desde hace cuatro años).

“Los apoderados de De Mendiguren tenían conocimiento de la lista, así que si no se enteró de la conformación tendría que preguntarle a sus representantes” argumentan en la central empresaria.

Por su parte, De Mendiguren argumenta que estaba acordado con el presidente de la entidad, Daniel Funes de Rioja, que formara parte del Comité de la entidad, es decir el órgano ejecutivo y que fue dejado de lado.

“Rompió los códigos” señalan los empresarios que están disgustados con De Mendiguren al que acusan de distribuir un audio con su exposición en la asamblea de elección de autoridades, “ventilando públicamente una conversación privada de los industriales”.

Estos mismos industriales señalan que, tras las acusaciones de De Mendiguren, varios salieron a refutarlo, entre ellos Cristiano Rattazzi (automotor), Adrián Kaufmann (alimentación) y Eduardo Nougués (ingenios azucareros). “Y nadie lo respaldó”, afirman.

Otros especulan con que la actitud del directivo textil se explica por “una aspiración política” y recuerdan que ahora vence su mandato como diputado (está de licencia por su cargo en el BICE).

“El Vasco sabe que, por sus fuertes declaraciones, le va a ser muy difícil la convivencia en la UIA” comentaba un dirigente que lo conoce bien. “

En medios empresarios se considera que esta discusión no puede aislarse del mandato con que asumieron las nuevas autoridades de la central empresaria. “Va a ser una UIA mucho más combativa frente al Gobierno en sus reclamos”, señaló a Ámbito un importante miembro de la flamante conducción.

Si bien las primeras declaraciones de Daniel Funes de Rioja fueron moderadas, entre las principales empresas que conforman la UIA existe una creciente presión por que la central adopte posiciones más firmes y logre cambios en cuestiones que les preocupan.

En lo inmediato, uno de los principales reclamos empresarios es que cese la doble indemnización y la prohibición de despidos. Cabe recordar que el Gobierno mantiene un vínculo fluido con la dirigencia sindical y, en un año electoral, parece difícil que vaya a cambiar.

“El presidente (Alberto) Fernández se reunió en numerosas oportunidades con los dirigentes gremiales y al Comité Ejecutivo de la UIA no lo recibió nunca”, se quejan.

En cambio, De Mendiguren, recuerda que el gobierno de Alberto Fernández cuando asumió dijo que iba a tener una alianza con el trabajo y la producción que comenzó en un acto de campaña Tucumán al que asistieron Héctor Daer, por la Confederación General del Trabajo, y Miguel Acevedo por la UIA. Y, afirma que ese vínculo se mantuvo desde entonces, asevera.

A muchos le molesta que la UIA sea interlocutora…muchas veces ya se intentó que la AEA controle a la UIA, cómo puede ser que ahora los cinco principales cargos en la UIA sean de la familia de AEA, es muy raro esto”, dispara De Mendiguren.

El dirigente textil argumenta que va a seguir la pelea porque “la UIA debe ser la voz de los que no tienen voz, ellos ya tienen voz (por las grandes empresas)”. Estas declaraciones son las que respaldan la idea que tienen varios industriales de que el “Vasco ataca a la UIA” con la intención de posicionarse mejor ante el gobierno.

Me da la impresión que esta jugada responde a una postura política coincidente con una visión negativa que tienen ciertos sectores el Gobierno de las empresas”, afirmaba un importante industrial.

En tanto, en los pasillos de la Casa Rosada admiten que les sorprendió la virulencia de las acusaciones y, con cierta sorna, comentaban “parece que la grieta no solo está en la política"

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