9 de junio 2006 - 00:00

Ujier de smoking dio el clima de solemnidad

Trece de los quince jueces que integran la Corte Internacional de Justicia de La Haya recibieron ayer a las delegaciones argentinas y uruguayas en el Palacio de la Paz, en La Haya (Holanda), en las audiencias de alegatos convocadas por el conflicto por la instalación de dos pasteras presumiblemente contaminantes sobre el río Uruguay. Otros dos jueces elegidos ad hoc completaron el pleno del tribunal ante la «licencia médica» de dos de sus integrantes, según explicó apenas abiertas las audiencias la presidente del máximo órgano judicial de las Naciones Unidas, la británica Rosalyn Higgins.

Los jueces, vestidos con toga negra y pañuelo de encaje blanco al cuello, escucharon desde el estrado a los expositores argentinos, durante la mañana, y a los uruguayos en la tarde. La Argentina, como parte demandante, se sentó de frente al tribunal del lado derecho, en tanto que Uruguay, como defensa, lo hizo del lado izquierdo.

En total, ambos equipos ocuparon tres filas completas de asientos en el amplio salón donde reinaba el silencio a fuerza de las miradas intimidatorias de un hombre que vestía smoking negro y moño blanco y que en su pecho colgaba una pesada cadena y medalla de la Corte.

El público y los periodistas, formalmente acreditados, completaban el interior de la sala de pesadas cortinas y manteles de terciopelo verde, paredes revestidas en madera y seis pesadas arañas de cristal que colgaban de un techo con arcadas y finamente decorado con pintura dorada.

El clima fue solemne durante las seis horas que en total ocuparon los alegatos y marcado por la ironía de la mayoría de los expositores, especialmente de los abogados extranjeros que integraban uno y otro equipo y que pintorescamente vestían las togas y pelucas blancas y enruladas de sus países de origen. Con un manejo muy correcto del idioma y de los gestos, los expertos extranjeros agregaban contenido a sus argumentos y, muchas veces, arrancaban algún esbozo de sonrisa entre los magistrados.

Cada vez que el pleno de los jueces se levantaba de sus asientos de madera tallada, todos los allí presentes debían levantarse bajo la mirada atenta del hombre de smoking y cadena, sin que de fondo se escuchara ningún ruido más que el correr de los pesados sillones, pero en su primer ingreso al salón a las 10 en punto sorprendió el grito «Le Cour» del hombre de smoking y moño blanco.

Antes de iniciada la audiencia, la presidenta de la Corte hizo un repaso del contenido de la demanda argentina contra Uruguay y asumió la competencia de la Corte en el asunto, por tratarse de la violación de un tratado bilateral que contempla recurrir al tribunal una vez agotadas «las negociaciones bilaterales».

Higgins hizo un repaso de los argumentos argentinos plasmados en su demanda ante la Corte, presentada el 4 de mayo, y luego anticipó la agenda de ayer y de hoy, cuando será el día de las réplicas, de 10 a 12 para la Argentina, y de 16.30 a 18.30 para Uruguay.

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