Con extensa carrera en el ámbito económico, político y académico, Aldo Ferrer, que falleció este martes, fue durante años un referente de la economía argentina, en especial de las medidas heterodoxas, además de un fuerte crítico de los fondos buitre.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Nacido el 15 de abril de 1927, se graduó como contador público en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Su carrera política estuvo ligada a la UCR, y fue funcionario de los gobiernos radicales de Raúl Alfonsín y Fernando de la Rúa, aunque también ocupó cargos con otras gestiones, incluso con Cristina de Kirchner.
Fue ministro de Economía y Hacienda de la provincia de Buenos Aires entre 1958 y 1960. Años más tarde, entre 1967 y 1970, se desempeñó como primer Secretario Ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO). Durante las presidencias de facto de Roberto Marcelo Levingston y Alejandro Agustín Lanusse (1970-1971) ocupó el Ministerio de Economía y Hacienda.
Durante la presidencia de Alfonsín fue titular del Banco de la Provincia de Buenos Aires entre 1983 y 1987. Mientras que con De la Rúa presidió la Comisión Nacional de Energía Atómica. En los años de gobierno kirchnerista fue director de Enarsa y luego embajador en Francia.
Fue uno de los fundadores del denominado Grupo Fénix, integrado por economistas que en momentos de crisis de principios de siglo promovió políticas para promover el desarrollo con equidad y basándose en medidas heterodoxas.
Tras el estallido de diciembre de 2001, el grupo con base en la Facultad de Economía de la UBA presentó su primer documento que derivó en el Plan Fénix. Adhiere a un enfoque del modelo keynesiano y cepaliano de la economía, en el que el Estado recupera su rol de árbitro regulador y distribuidor del sistema económico en una matriz opuesta al fundamentalismo de mercado.
La idea del Grupo Fénix fue la de impulsar un modelo económico alternativo a las políticas neoliberales, impulsadas por el Consenso de Washington y llevadas a cabo en Argentina entre 1976 y 2001.
En los últimos días expresó sus cuestionamientos al acuerdo que el gobierno de Mauricio Macri alcanzó con los fondos buitre que litigaron contra el país por la deuda en default. Para el economista "afecta la división de poderes" y consideró que "no es posible que un juez de Nueva York (Thomas Griesa) le diga al país que se debe derogar una ley para que se llegue a un acuerdo. Eso afecta la soberanía nacional y la división de poderes".
Afirmó también que es "una decisión que puede comprometer el futuro de los argentinos". "Lo primero que debería hacerse con ese arreglo es someterlo a la evaluación del Congreso. Ahí debería aprobarse y recién después analizar como Estado independiente y soberano si corresponde derogar una norma", observó.
Además, criticó el contenido del acuerdo con los fondos buitres, al observar que se aceptaron "todas las demandas sin negociar nada". "A los fondos buitre se les hizo una oferta que es mala para el país. Se aceptaron todas las condiciones que nos hicieron. Es una pena porque el país se encontraba en una situación que no era tan mala con respecto a sus finanzas", enfatizó.
Fue autor de diversos trabajos y libros, entre los que se destacan "La economía Argentina" y "Vivir con lo nuestro". Fue habitual fuente de consulta por medios para opinar sobre la coyuntura económica. Recibió varios premios y distinciones.
Dejá tu comentario