Córdoba (especial de «La Mañana de Córdoba) - Confiesan en el PJ que Olga Riutort, cansada del pésimo manejo oratorio y de los malos modales de algunas funcionarias, legisladores y segundas líneas de la capital cordobesa, recurrió a los servicios de un semiólogo que intentará pulir a las féminas para darles un barniz más mundano.
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Tras el paso del brasileño «Duda» Mendonça para el asesoramiento, cuidado y puesta televisiva de imagen de José Manuel de la Sota, ya se prepara la segunda parte (pesos devaluados duhaldistas de por medio) con la intervención de un profesional local nomás para pulir a la tropa.
Claro, ahora la malicia campea en los quinchos del justicialismo, y son muchos los que, con un dejo de sorna, arguyen que, más que un semiólogo, Riutort necesita los servicios de un mago, aunque no puede dejar de señalarse que los comentarios son de aquellos que seguramente malquieren a la ex secretaria de Gobierno.
Las clases a cargo del semiólogo, licenciado en Educación, cuyo nombre permanece guardado bajo siete llaves, para mejorar la dicción y modales de las punteras, ya tendrían una larga lista de inscriptas, mientras otros sostienen que son de rigurosa obligatoriedad.
La idea surgió ante la necesidad de «mejorar la imagen de cuadros femeninos poco presentables, funcionarias y legisladoras especialmente», dijo un empinado «olguista» sin mucho convencimiento de que realmente se trate de una buena iniciativa.
También se procura trabajar sobre segundas líneas que aspiran a ocupar lugares expectables en las listas legislativas el año próximo.
«No permitiremos más el 'andai' o el 'vai'», dijo otro acólito de Riutort, aunque más convencido que el primero consultado, regodeándose con la intención de suplir la falta de una escuela de dirigentes (como propuso en su momento Oscar Aguad, ministro de Asuntos Institucionales de Ramón Mestre para el radicalismo) con clases de modales.
La sanción de la ley del cupo femenino (50% de los cargos) sin preparación previa de las dirigentes hizo que muchas se vieran impelidas a ingresar en la Legislatura o al ConcejoDeliberante sin la preparación previa y necesaria.
Quien fogoneó la ley del cupo fue Riutort. ¿Habrá comenzado con esta acción la ex secretaria general de la Gobernación a expiar -en parte-esta culpa?
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