La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) recordó ayer con un acto la marcha que la CGT y las 62 Organizaciones Peronistas realizaron el 30 de marzo de 1982 contra el entonces gobierno militar, que se constituyó en uno de los primeros hitos que determinaron el fin del gobierno de facto.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En esa fecha, miles de trabajadores se movilizaron rumbo a Plaza de Mayo bajo la consigna «paz, pan y trabajo», y fueron reprimidos por las fuerzas policiales, lo que causó decenas de heridos y detenidos.
Durante la jornada, murió el obrero mendocino José Benedicto Ortiz, quien ayer recibió el homenaje de todos los presentes en la sede de la UOM de Hipólito Yrigoyen 4200.
Del acto participaron el subsecretario general de la Presidencia, Carlos Kunkel; el dirigente peronista Juan Carlos Dante Gullo; el diputado Saúl Ubaldini; el secretario de la Federación de Municipales de Avellaneda, Rubén «Cholo» García; y el titular de la UOM, Antonio Calo, entre otros.
Calo, quien cerró el acto, enfatizó que «la democracia no la conquistaron los Alfonsín; las Carrió o los Storani, sino el movimiento obrero y los peronistas».
• Al frente
Indicó que tras los hechos de diciembre de 2001 «que nos pusieron al borde de una guerra civil», un « peronista se tuvo que poner al frente del país».
El dirigente metalúrgico destacó que Néstor Kirchner «es un presidente que volvió a pensar en reconstruir el país para todos los argentinos», y destacó: «Hay que agradecerle que nos sacó del default».
En ese sentido, dijo que cuando se anunció el acuerdo del canje de la deuda externa, «los metalúrgicos salimos a la calle con un cartel con la leyenda 'fuerza Presidente. Ahora vamos por trabajo y producción».
Dejá tu comentario