Techint hoy ante Gobierno y UOM: quiere pagar 50% a suspendidos y amenaza con "lock out"

Política

Audiencia en Trabajo a partir de las 15. En paralelo el gremio metalúrgico busca extender acuerdo general de licenciamientos a cambio de un bono.

El Gobierno deberá lidiar hoy por segunda vez con una decisión de ajuste severo por parte de Techint en plena pandemia: la rebaja al 50% de los salarios de todos sus trabajadores suspendidos de la actividad siderúrgica bajo la amenaza de cierre de al menos dos de sus fábricas por tiempo indeterminado. Ese anuncio será el eje de una reunión a partir de las 15 en el Ministerio de Trabajo con autoridades del grupo que lidera Paolo Rocca y de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). El gremio, en paralelo, intentará acordar con las cámaras metalúrgicas una extensión por tres meses del esquema de licenciamientos que venció la semana pasada junto con el eventual pago de un bono de entre 6 y 8 mil pesos a falta de un aumento en la discusión salarial pendiente.

Tanto la paritaria metalúrgica, que dejó de regir el 1 de abril, como el mecanismo de suspensiones están pendientes de renegociación. Para la administración de Alberto Fernández será el abordaje de un caso testigo por varias razones: por un lado, con Techint el mandatario quedó descolocado cuando tildó de “miserable” a Rocca por su anuncio de despedir a 1.450 operarios al inicio de la cuarentena y luego su ministro de Trabajo, Claudio Moroni, terminó por convalidar las cesantías. Y por otro, cualquier resultado en la negociación entre UOM y el gigante siderúrgico, y con las cámaras de la actividad, será un parámetro a tener en cuenta para el resto de las empresas y los sindicatos industriales.

La tensión con Techint creció la semana pasada cuando el grupo les anunció a los trabajadores de Siderca (Campana) y SIAT (Valentín Alsina), ambas de la controlada Tenaris, que produce tubos para la industria petrolera, su intención de rebajar a la mitad los sueldos de los operarios suspendidos a partir de agosto y al menos hasta fin de año. Y se agravó cuando advirtió que si no había un acuerdo, ambas plantas arrancarían cerradas esta semana. Tras una denuncia del jefe de la seccional Campana de la UOM, Abel Furlán, a los ministerios bonaerense y nacional de Trabajo, la cartera a cargo de Moroni citó para hoy a una audiencia a las 15.

Sin embargo este diario pudo saber que el grupo le avisó a la UOM que su intención de rebaja salarial abarca a todos los trabajadores de la rama siderúrgica, la más importante de la actividad. Es decir que además de los más de 5 mil que se desempeñan en las plantas de Tenaris la decisión podría afectar a los operarios de la ex-Somisa (San Nicolás) y de otras fábricas como las de Ensenada, Canning, Florencio Varela y Haedo. En la planta de Ternium-Siderar en Canning, por caso, la empresa pagó al menos una quincena sólo el salario básico del convenio colectivo (sin los adicionales que más que duplican ese monto) tras una negociación infructuosa con la UOM de Avellaneda para pactar una rebaja de los valores de suspensión.

Las conversaciones de hoy se harán bajo una amenaza de “lock out patronal” sin apertura de las fábricas en Campana y Valentín Alsina, por lo menos, como denunció Furlán por escrito. Incluso en Siderca, donde trabajan más de cinco mil operarios, persiste una amenaza de despidos de personal contratado y hasta de trabajadores efectivos contemplados por el convenio de la UOM. En el gremio advierten que corren riesgo entre 300 y 600 operarios. En la empresa, consultados desde la semana pasada por este diario a raíz del conflicto, optaron por mantener silencio.

Con la audiencia de hoy Techint reforzará, además, su pretensión de pactar condiciones laborales o de suspensión bajo sus propias reglas a espaldas de las negociaciones nacionales con la UOM e incluso con otras empresas del rubro siderúrgico. Además de las cesantías al inicio de la cuarentena el gigante del acero también se adelantó a otros pesos pesados del empresariado cuando rechazó y devolvió, en mayo, los subsidios salariales ATP que el Gobierno le había concedido para el pago de salarios en sus plantas paradas o de actividad reducida por la pandemia.

En paralelo la UOM buscará esta semana acordar con las cámaras de empleadores una extensión hasta septiembre u octubre del mecanismo de licenciamientos masivos que estuvo vigente entre mayo y julio, y que estipuló el pago del 70% del salario en bruto (86% de bolsillo) para todos los trabajadores que estuvieran en sus casas por falta de producción. Aunque existe un consenso patronal para prorrogarlo el sindicato que lidera Antonio Caló puso como condición que se dispusiera el pago de un bono no remunerativo de entre 6 mil y 8 mil pesos por mes como compensación por la parálisis en la discusión salarial que está pendiente desde abril.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario