Uruguay se quejará formalmente ante el gobierno argentino por el perjuicio que causan al turismo y al comercio los piquetes de protesta que realizan desde hace un año los entrerrianos en puentes internacionales.
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La protesta comenzó después de que fueron detenidos diez activistas de Greenpeace, que habían realizado una medida de acción directa en las instalaciones de la planta Botnia, para intentar paralizar su construcción.
Sin embargo, el corte continuó después de que esos militantes ecologistas fueran liberados y mientras un nuevo grupo de manifestantes se encadenaba al muelle de la papelera, en territorio uruguayo.
En tanto, la Asamblea Ambiental va a proponer levantar todos los cortes de ruta a condición de que se reúnan en una misma mesa los presidentes Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez con el objetivo de acordar la paralización de las obras hasta que concluyan los estudios ambientales.
"Los estudios deberán ser transfronterizos, acumulativos, transparentes e independientes", explicó Edgardo Moreira, uno de los asambleistas.
Unos diez activistas de Greenpeace desembarcaron hoy en un muelle de la planta de celulosa Botnia, en Fray Bentos, para reclamar la paralización de la obra, y terminaron detenidos por la Prefectura uruguaya, aunque finalmente los liberaron en cuestión de horas.
Los militantes ecologistas, provenientes de la Argentina, Alemania, Brasil, Chile, Finlandia, Italia, México y Uruguay, llegaron a las 8.00 y ocuparon sorpresivamente la papelera, pero unos 40 minutos después fueron detenidos y trasladados al destacamento de la Prefectura de Fray Bentos.
Poco después del mediodía fueron liberados, mientras otro grupo de cinco manifestantes se encadenó al puerto de la planta de celulosa -que está en pleno proceso de construcción- de capitales finlandeses.
Cuando los diez militantes liberados, que habían realizado la primera acción en la papelera, regresaron a la ciudad entrerriana de Gualeguaychú, se dirigieron al corte de ruta que los vecinos realizaban en el camino que lleva a Uruguay, donde fueron vivados y llevados en andas.
El comandante del Escuadrón 56 de Gendarmería de Gualeguaychú, Neri Romero, les preguntó si se encontraban bien físicamente y si necesitaban algún tipo de asistencia médica o de otro tipo.
Los manifestantes habían partido en dos gomones, temprano en la mañana, desde la costa argentina del Río Uruguay y desembarcaron sobre el muelle de la papelera con la intención de "mantener el campamento" hasta que se detuviera "la instalación de la planta", según explicaron desde la organización ecologista.
Greenpeace sostuvo que la tecnología de las papeleras Botnia y ENCE (de capitales españoles) es "contaminante" y reclamó "un plan de producción limpia regional", que abarque tanto a la Argentina como a Uruguay.
"Esta tecnología contaminante se está dejando de usar en Europa. Las plantas van a contaminar. Reclamamos estándares más altos para la producción de celulosa", afirmó el coordinador de prensa de la organización ecologista, Gonzalo Girolami.
Luego del desembarco sorpresivo de los activistas, que se produjo sin que fuera notado por la compañía Botnia, Greenpeace notificó a la empresa y a los organismos de seguridad de la medida de protesta y poco después los militantes fueron detenidos.
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