4 de mayo 2005 - 00:00

Vuelve a las calles puja artesanos vs. ambulantes

Otra vez lapolémica porel CódigoContravencionalde laCapitalFederal. ElGobierno y losdiputadosquieren regularla ventacallejera.Artesanos yvendedoresambulantesharán unaprotesta hoycontra esamedida.
Otra vez la polémica por el Código Contravencional de la Capital Federal. El Gobierno y los diputados quieren regular la venta callejera. Artesanos y vendedores ambulantes harán una protesta hoy contra esa medida.
El Código Contravencional porteño desató una nueva polémica. Ahora que el gobierno de Aníbal Ibarra se dispone a regular la venta callejera ilegal, los vendedores ambulantes y artesanos intentan hoy comenzar otra vez la protesta contra esa medida que provocó una dura discusión el lunes en la Legislatura porteña.

A las 11 de hoy, diversas organizaciones de vendedores callejeros y artesanos se dieron cita en la Plaza de Mayo con la idea de rebatir el proyecto de ley que envió el Gobierno porteño para enmendar la débil norma contravencional.

Cuando se sancionó la ley, el año pasado, se desencadenó una violenta protesta que terminó con una docena de activistas detenidos por coacción agravada.

Entre otros, se dieron cita hoy la agrupación de Artesanos y Manualistas de Plaza Dorrego, Manualistas y Diseñadores de Plaza Julio Cortázar, Paseo de los Artesanos de Avenida de Mayo, Vendedores Ambulantes Cooperativa América Once y Asociación Civil Unión Latina, auspiciados, además, por legisladores de la izquierda.

• Cruce verbal

La discusión sobre el destino de estos vendedores porteños terminó el lunes en un duro cruce verbal en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. La polémica, que derivó en improperios cruzados, la protagonizaron el legislador de izquierda Héctor Bidonde; el titular de la Comisión de Seguridad, Jorge Enríquez (Unión Republicana); comerciantes, y funcionarios.

De acuerdo con el proyecto, los vendedores ambulantes deberían contar con un permiso especial, inscribirse como monotributistas y pagar un canon, según la zona, de entre $ 25 y $ 100.

Las cámaras empresariales viene presentando quejas ante los legisladores y el Gobierno de la Ciudad desde que se sancionó el Código Contravencional ya que los comerciantes ven afectados sus intereses por vendedores en la vía pública eximidos de alquileres, servicios e impuestos.

El kirchnerismo está de acuerdo con una ley que acote ese problema; el sector empresario directamente quiere prohibir la existencia de la venta callejera, mientras la izquierda vota por el permiso total, y otras posturas, como la de Enríquez, pretenden que se den permisos a artesanos, pero se regule la venta de otro tipo de artículos.

Comerciantes y vecinos de San Telmo llegaron ayer a la reunión de la Comisión de Desarrollo Económico en la Legislatura porteña y comenzaron a hacerse oír en contra de una ley regulatoria, ya que, en realidad, se quejan de las molestias de los vendedores callejeros.

La kirchnerista
Ana María Suppa presidió ese encuentro del que participaban otros legisladores como Florencia Polimeni y Marcos Peña (macristas), Diego Kravetz (Frente para la Victoria) y Sandra Bergenfeld. Del Gobierno estuvieron el subsecretario de Producción, Gustavo Swarzman, y el director de Defensa del Consumidor, Miguel Fortuna, entre otros.

Ante la presión de vecinos y asociaciones de comerciantes, Suppa se vio obligada a permitirles la palabra y se escuchó entonces:
«Estamos perdiendo el tiempo en un tema que ni siquiera debiera ser tratado ya que se están olvidando de legislar para los vecinos y creo que ningún vendedor ambulante va a volver al empleo formal». Lo dijo Juan Carlos Arregui, de la Asociación de Anticuarios y otras organizaciones como la feria de San Telmo, ante el planteo de dar permisos hasta que se generen nuevos puestos de trabajo.

Les espetó a los legisladores que
«en San Telmo esta gente se quiere colgar de 35 años de trabajo y estamos hartos de que mancillen de esta manera el casco histórico». El vecino pedía que en la feria de San Telmo los lugares se den a artesanos del barrio. Otro le agregó que «hay ferias truchas que nos impiden bajar a nuestra propia calle, ni qué hablar de que acuda un servicio de emergencia».

• Sin consenso

Swarzman explicó que «la posibilidad de la utilización de predios cerrados para los vendedores ambulantes es una alternativa que se planteó, pero que no tuvo consenso entre ellos».

Los representantes de las cámaras empresarias se excusaron: «No se llegó a un acuerdo para contratar a los vendedores ambulantes que terminaran con un proceso de capacitaciónen distintos sindicatos».

«Tratan de transformar en legal lo ilegal ya que la venta ambulante es una falacia; en realidad, hay que hablar de venta callejera ilegal», propinó Enríquez.

Bidonde
, defensor de la libertad del comercio sin permiso en las calles le replicó, pero primero lo tildó de ser «el mismo diputado que se opone al uso de forros», lo que hizo exasperar más el ánimo de su circunstancial rival. «Estás mezclando los temas; mejor que el diputado se haga un examen psiquiátrico.»

El actor
Bidonde recibió más: los comerciantes le explicaron, no de buen modo, los pagos de impuestos y gastos que tienen mensualmente, mientras que los callejeros no pagan nada de eso.

«Hay depósitos fecales en San Telmo», le gritaron comerciantes del lugar en referencia a cómo dejan la calle y la plaza los vendedores ilegales después de una jornada.

La discordia se postergó, finalmente, para un nuevo encuentro, pero habría de todos modos consenso en la Legislatura para enmendar el Código Contravencional y regular la actividad.

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